Con el propósito fundamental de frenar la sobreexplotación de los mares nacionales, proteger los ecosistemas marinos y garantizar el sustento de las comunidades pesqueras ribereñas, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), a través de sus órganos normativos especializados, ha puesto en marcha un paquete regulatorio de máxima prioridad enmarcado en el Suplemento del Programa Nacional de Infraestructura de la Calidad.
La medida consiste en una revisión, actualización y modernización profunda de las reglas de aprovechamiento pesquero que regulan la captura de especies de alto valor comercial y ecológico. Entre las normativas intervenidas destacan la NOM-039-PESC-2003 (jaiba), la NOM-002-SAG/PESC-2013 (camarón), la NOM-003-SAG/PESC-2018 (peces pelágicos menores), así como los marcos técnicos que rigen la pesca de altura del atún aleta azul y la merluza.
A continuación, se detalla a fondo en qué consisten estas modificaciones, qué vacíos legales buscan cerrar y por qué esta modernización es vital para la soberanía alimentaria del pueblo mexicano.
1. NOM-039-PESC-2003: El blindaje a la pesquería de la jaiba
¿De qué trata esta norma?
Es la regulación federal encargada de establecer las tallas mínimas de captura, las artes de pesca permitidas, las zonas de refugio y los periodos de veda obligatorios para el aprovechamiento sustentable de las diferentes especies de jaiba (como la jaiba azul, jaiba callada y jaiba pinta) en aguas marinas y estuarino-lagunares del país.
¿Por qué se actualiza y qué cambios introduce?
- Combate a la captura ilegal de ejemplares juveniles: Uno de los mayores problemas en las lagunas costeras es la extracción masiva de jaibas que aún no han madurado ni se han reproducido. La actualización endurece los parámetros de tamaño mínimo y regula el diseño de las trampas (jaiberos) para permitir que las hembras con huevecillos y los ejemplares jóvenes escapen con vida.
- Respeto absoluto a las épocas de reproducción: Se ajustan los calendarios de veda biológica basándose en estudios científicos recientes sobre el calentamiento de las aguas y los ciclos de desove, evitando que la flota pesquera golpee las poblaciones en su etapa de mayor vulnerabilidad.
- Impacto social: Protege la economía de miles de pescadores ribereños y cooperativas locales que dependen directamente de este recurso, evitando el colapso financiero de la pesquería por agotamiento del stock marino.
2. NOM-002-SAG/PESC-2013: Reglas de oro para la pesca sustentable del camarón
¿De qué trata esta norma?
Regula de forma estricta las especificaciones técnicas para la captura de camarón (tanto en altamar mediante flotas de barcos congeladores como en aguas interiores a través de pangas ribereñas), dictando el uso obligatorio de dispositivos de exclusión, tallas comerciales y áreas de reserva.
¿Por qué se actualiza y qué cambios introduce?
- Uso obligatorio y supervisión de Dispositivos Excluidores (DET y DEF): El camarón se pesca en fondos marinos donde habitan muchas otras especies protegidas o sin valor comercial. La norma refuerza la obligatoriedad y el diseño técnico de los excluidores de tortugas marinas y peces, evitando la captura accesoria y la muerte incidental de fauna marina.
- Control de esfuerzo pesquero: Ante la disminución de biomasa en algunas regiones del litoral mexicano, la actualización redefine las cuotas de esfuerzo, las fechas de inicio de zafra y las sanciones drásticas para la pesca furtiva durante los periodos de veda.
- Impacto social y ambiental: Equilibra la competencia entre la gran industria camaronera de altamar y los pescadores cooperativistas de ribera, asegurando que el recurso no se extinga y continúe siendo una fuente accesible de empleo y alimento.
3. NOM-003-SAG/PESC-2018: Ordenamiento en la captura de peces pelágicos menores (Sardina, Anchoveta y Macarela)
¿De qué trata esta norma?
Establece los criterios de bioseguridad y aprovechamiento para la extracción masiva de especies pelágicas menores (como sardinas, anchovetas y macarelas), que nadan en cardúmenes cerca de la superficie y son la base de la cadena alimentaria marina.
¿Por qué se actualiza y qué cambios introduce?
- Protección de la cadena trófica: Los peces pelágicos menores no solo se usan para consumo humano directo o para la producción de harina de pescado y alimento acuícola; son el alimento principal de depredadores mayores, aves marinas y mamíferos. La norma actualiza los límites de captura total permisible (CTP) para evitar la sobrepesca industrial.
- Monitoreo satelital y bitácoras electrónicas: Se endurecen los controles de reporte de captura por embarcación mediante sistemas de geolocalización, cerrando el paso a la subdeclaración de volúmenes extraídos en altamar.
- Impacto social: Garantiza la disponibilidad de pescado fresco, accesible y de alto valor nutricional para las familias mexicanas de menores ingresos, al tiempo que protege la industria nacional de transformación de alimentos.
4. Especies de Altura: Atún Aleta Azul y Merluza
¿De qué tratan estas pesquerías?
El atún aleta azul (un gigante marino altamente cotizado en el mercado internacional, especialmente en Asia) y la merluza (pez de profundidad de gran demanda culinaria) representan dos de las pesquerías más reguladas y vigiladas del mundo debido al riesgo crítico de sobreexplotación.
¿Por qué se actualizan sus esquemas normativos?
- Cuotas internacionales y trazabilidad total: México, al formar parte de acuerdos regionales e internacionales de pesca (como la Comisión Interamericana del Atún Tropical – CIAT), actualiza sus esquemas de control para cumplir con cuotas estrictas de captura. Ningún barco puede pescar aleta azul sin un certificado de origen y trazabilidad riguroso.
- Protección de stocks reproductivos: Se establecen vedas por zonas geográficas específicas donde el atún y la merluza acuden a reproducirse, prohibiendo el uso de redes de cerco masivas en áreas de crianza.
- Impacto soberano: Evita que flotas extranjeras o empresas depredadoras saquen provecho de las riquezas marinas de México bajo la impunidad, asegurando que el aprovechamiento beneficie con orden y legalidad al país.
Conclusión
La modernización de estas normas pesqueras demuestra que el futuro del campo y del mar en México no puede dejarse a la deriva de la ley del más fuerte. Al actualizar los candados para la jaiba, el camarón, la sardina, el atún y la merluza, el Estado busca un fin supremo: garantizar que los mares de México sigan teniendo vida, que la pesca ribereña no muera de hambre y que la soberanía alimentaria del pueblo esté blindada frente a la depredación comercial.
Por. A.G. Información. DOF.

