En un giro estratégico destinado a transformar el sistema de salud pública y la economía industrial de México, el Gobierno Federal ha oficializado las reglas del juego para erradicar la dependencia del extranjero en la adquisición de medicinas. A través de lineamientos detallados y rigurosos, se otorgará una ventaja histórica en los contratos gubernamentales a todas aquellas empresas que inviertan, fabriquen y desarrollen ciencia dentro del territorio nacional. Esta medida promete no solo asegurar el abasto oportuno en las clínicas públicas, sino también convertir al país en un titán de la innovación médica.
El nacimiento de una nueva era para la salud en México
El derecho a la protección de la salud, consagrado en el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ha enfrentado históricamente un reto monumental: el desabasto de medicamentos y la asfixiante dependencia de las importaciones. Para solucionar esto desde la raíz, el Secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, ha emitido un paquete integral de normativas denominado Lineamientos para la promoción de la inversión en territorio nacional en la producción de medicamentos, insumos para la salud y dispositivos médicos, o en el desarrollo de investigación científica.
Este reglamento técnico pero con un profundo impacto social busca dar cumplimiento real al Decreto presidencial publicado originalmente el 2 de junio de 2025. ¿El objetivo principal? Utilizar el colosal poder de compra del Estado mexicano para obligar y motivar a las industrias farmacéuticas a construir fábricas, abrir laboratorios y generar empleos formales y bien remunerados en el país.
Con esto, el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 camina hacia la llamada «Economía moral y trabajo», impulsando una política industrial que inserte de lleno a México dentro de las diez economías más grandes y autosuficientes del planeta.
¿En qué consisten los nuevos lineamientos? Adiós a las compras a ciegas
Históricamente, los contratos del Gobierno Federal para comprar medicinas se otorgaban casi de manera exclusiva a quien ofreciera el precio más bajo, sin importar si el producto era importado en su totalidad o si la empresa no dejaba un solo centavo de inversión en el país. Eso se terminó.
A partir de la entrada en vigor de estas normas, las grandes compras consolidadas del sector salud —coordinadas por la Secretaría de Salud a través de la Subsecretaría de Integración Sectorial y operadas por Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México, S.A. de C.V. (BIRMEX)— implementarán de manera obligatoria el Criterio de Puntos y Porcentajes.
Esto significa que, para ganar un contrato con el gobierno, ya no bastará con ser barato. Las propuestas de los participantes recibirán calificaciones numéricas basadas en su capacidad técnica y, sobre todo, en su nivel de inversión en la República Mexicana.
Las instituciones de salud más importantes de México se alinearán de forma estricta a estas disposiciones para sus adquisiciones futuras:
- IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Seguro)
- IMSS-BIENESTAR (Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar)
- ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado)
- Institutos Nacionales de Salud y Hospitales Federales de Referencia
Nota importante de transparencia internacional: Para resguardar la certidumbre jurídica y respetar los acuerdos globales vigentes suscritos por el Estado mexicano, estos lineamientos no aplicarán a aquellas compras que se encuentren protegidas bajo tratados internacionales que contengan capítulos específicos de compras gubernamentales.
La tabla de la verdad: ¿Cómo se ganarán los puntos?
Para que el pueblo entienda la magnitud del cambio, las empresas farmacéuticas nacionales y extranjeras que deseen participar en las licitaciones públicas de medicamentos genéricos e insumos médicos deberán comprobar mediante documentos oficiales ante BIRMEX y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) que cumplen con tres dimensiones esenciales:
1. Dimensión de Infraestructura (¿Dónde está tu planta?)
Las empresas obtendrán puntajes clave si demuestran poseer instalaciones tangibles en suelo mexicano.
- Para producción: Se exigirá la Licencia Sanitaria para el giro de Fábrica o Laboratorio de medicamentos o productos biológicos para uso humano, el Aviso de responsable sanitario y el Certificado de Buenas Prácticas de Fabricación (CBPF) vigente.
- Para almacenaje y distribución: Deberán presentar licencias específicas para el depósito de medicamentos controlados o avisos de funcionamiento formal.
- Para los que van llegando (Inversión futura): Si una empresa apenas está instalándose, podrá ganar puntos demostrando el Registro oficial del proyecto de inversión ante la Secretaría de Economía o contratos vinculantes que aseguren que la infraestructura será construida en México.
2. Dimensión de Proceso de Producción (¿Qué tanto haces en México?)
Ya no será válido traer el medicamento terminado y únicamente etiquetarlo en el país para hacerlo pasar por nacional. Las reglas premian las etapas sustantivas de la cadena de valor:
- Ingredientes Activos: Puntos máximos a quienes fabriquen las materias primas primordiales en México.
- Formulación y Manufactura: Premios a los laboratorios que mezclen y creen el medicamento en territorio patrio.
- Llenado, acabado, empaquetado y etiquetado: Procesos auditados mediante licencias de acondicionamiento vigentes.
3. Dimensión de Investigación y Desarrollo (¿Haces ciencia en el país?)
Por primera vez, se impulsa decididamente la mente de obra y no solo la mano de obra. Las farmacéuticas ganarán jugosas puntuaciones si demuestran realizar investigación científica original en México mediante:
- Protocolos aprobados por la Comisión Nacional de Bioética (CONBIOETICA).
- Convenios vigentes con centros de investigación públicos o universidades mexicanas.
- Oficios de autorización para la conducción de protocolos de investigación clínica en pacientes locales.
- La existencia comprobable de un Fondo financiero específico para la investigación, auditado contablemente y con una permanencia e inversión mínima de seis meses.
Blindaje contra la corrupción y fomento a la transparencia
Un proyecto de esta envergadura requiere de una vigilancia absoluta para evitar los compadrazgos y los monopolios del pasado. Por ello, los lineamientos establecen que BIRMEX tendrá que coordinarse estrechamente con la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno (órgano encargado de fiscalizar las compras públicas) y la Secretaría de Economía.
Cualquier modificación a los rubros o rangos de las evaluaciones por puntos tendrá que ser autorizada por la Unidad de Contrataciones Públicas federal, garantizando que el proceso sea completamente claro, limpio y auditable para el beneficio del pueblo.
¿Cuándo veremos los efectos de esta medida en los hospitales?
Los lineamientos emitidos por el Secretario David Kershenobich Stalnikowitz entrarán en vigor de forma inmediata, exactamente al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Sin embargo, debido a los complejos tiempos de planeación que requieren los sistemas de salud pública para no interrumpir los tratamientos de millones de derechohabientes, la transición será paulatina.
La normativa aclara en sus artículos transitorios que estas férreas reglas de puntuación para beneficiar la inversión nacional serán aplicables a todos los procedimientos de contratación cuyos medicamentos e insumos estén programados para su entrega a partir del año 2027. Con esto, la industria establecida en el país y los nuevos inversionistas tienen el margen necesario para ampliar sus líneas de producción y prepararse para abastecer la demanda nacional.
Conclusión: Un paso histórico hacia la soberanía nacional
Con la implementación de estos lineamientos, México deja de ser visto simplemente como un comprador pasivo de tecnología e insumos médicos de las corporaciones extranjeras. Al condicionar el acceso a los presupuestos multimillonarios de salud del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar a cambio de inversión real en fábricas, laboratorios y ciencia nacional, el país apuesta por su propia gente.
En el largo plazo, el beneficio directo llegará al ciudadano común: clínicas con abasto permanente de medicamentos genéricos de alta calidad producidos localmente, menor vulnerabilidad ante crisis sanitarias globales y una economía interna robusta, soberana e independiente.
Por. A.G. Información. DOF-

