Artículo dedicado a William Carrillo.
Sergio Lugo
Hoy 8 de agosto es cumpleaños del general Emiliano Zapata, es un día feliz porque soy Zapatista.
Mañana voy a comentar el libro de Armando Bartra, «Sukun’un Felipe», sobre la obra de Felipe Carrillo Puerto, un socialista que llevó la lucha zapatista a Yucatán. En la imagen de esta nota, vienen los horarios, dónde nos vamos a presentar junto con el escritor: Cancún, Playa del Carmen, Bacalar y Chetumal.
Agradezco las facilidades a la gobernadora Mara Lezama y al diputado local Jorge Sanen.
Conocí más la lucha de Carrillo Puerto, porque en 2019, un compañero comunista, de Playa del Carmen, Ricardo González, fue conmigo a un recital poético, me preguntó sí conocía esa canción de fondo, le respondí que no, era «Peregrina», la que le mandó componer Felipe Carrillo Puerto, a su amada Alma Reed.
En otra ocasión al señor William Carrillo que vivía en Cozumel, nos hicimos amigos, me confesó que su bisabuelo don Nicolás Carrillo fue primo hermano de Felipe Carrillo Puerto, y también murió en la revuelta en 1923 cuando andaban persiguiendo al gobernador yucateco. A Felipe lo fusilaron el 3 de enero de 1924.
William me confesó que su historia pocos la sabían. Porque desde esa época, los militares golpistas, tenían la orden de matar a todos los familiares de Carrillo, por lo que varios se escondieron en la selva. Ya escribí un artículo sobre su árbol genealógico.
Allá por 2021, traje a Playa del Carmen, a mi amigo Édgar Castro Zapata, bisnieto del general Emiliano Zapata, él ya conocía a William gracias a mí, y como obsequio, Édgar le dio a William, el libro de Armando Bartra «Suku’un Felipe Carrillo Puerto». Se emocionó y luego me lo prestó. El libro se acababa de publicar.
En 2023 William Carrillo ya tenía detectado cáncer, él viajaba cada mes desde Cozumel a Mérida, para recibir una especie de quimioterapia. William me invitó a recorrer Yucatán, aprovechando ese viaje médico. (Él nació cerca de Baca, Yucatán).
Me llevó por varios lugares donde anduvieron él y Felipe Carrillo Puerto: Motul (su casa – museo), a Izamal, a Puerto Progreso; así como a Libre Unión, pueblo del municipio de Yaxcabá, allá vive su hermano Jaime, que también es indígena y habla Maya. El viaje fue inolvidable porque me enfermé y ya me quería quedar en la selva, y porque hicimos una reunión política en Yaxcabá, y la gente aún tiene en la memoria al gobernador de Yucatán.
Incluso, en la casa de William Carrillo en Libre Unión, hay unos cuadros de Emiliano Zapata y de Felipe Carrillo Puerto, que me mandó comprar en la Ciudad de México.
Ya teníamos la intención de invitar a Armando Bartra a presentar su libro.
El 3 de enero de 2024 fuimos otra vez a Motul, ahí me acompañó mi cuate Noé Peniche, estuvo López Obrador rindiendole homenaje al zapatista motuleño, por eso nombró el 2024, y el nuevo aeropuerto de Quintana Roo, en su honor, (que por cierto, está ubicado en el municipio que también lleva su nombre).
Allá por 2021 saludé a Bartra en la CDMX en un evento de Formación Política, le platiqué mi intención de traerlo a Quintana Roo. Y en 2024, durante un evento en el Palacio Postal que dirigía Rocio Bárcenas, también de CDMX, ya explícitamente, le comenté a Bartra de traerlo para presentar su libro junto con William Carrillo. Y le pedí que autografiara un libro para mí compañero Ricardo González. Aceptó.
En noviembre pasado vino nuevamente Edgar Castro Zapata para presentar su libro más reciente. Ahí llegó William, mi amigo Rubén González Valverde, les tomó una foto a los dos. Esa la imprimí y la voy a llevar conmigo a las presentaciones, porque William hubiera sido también el comentarista. Él todavía hace unos meses estaba entusiasmado por eso, pero murió hace poco debido al cáncer.
En 1914 Felipe Carrillo Puerto, se encontró con Emiliano Zapata, en San Pablo Oztotepec, Milpa Alta, (ahí ratificarían «El Plan de Ayala»), de la Ciudad de México, eso fue primordial para que Felipe decidiera regresar a su tierra Yucatán y hacer la Revolución Zapatista en la península. Armando menciona ese encuentro en su libro.
Ciento diez años después, logré que un familiar de Felipe Carrillo Puerto, se encontrara con el bisnieto de Emiliano Zapata. Nuestro objetivo es el mismo: hacer la Revolución porque la tierra es de quien la trabaja.


