COVID-19: una pandemia de desempleo de larga duración

Desempleados en Estados Unidos
 Cientos de personas hacen cola delante de una oficina de empleo en Kentucky, Estados Unidos, en junio de 2020. Reuters / Bryan Woolston

Realidades.- La crisis sanitaria ha reducido drásticamente las perspectivas de empleo. En muchos países se disparan las cifras de desempleo de larga duración. Según los especialistas, se está gestando una bomba de relojería

Olivier Schopfer tiene más de 30 años de experiencia en contabilidad y busca trabajo desde diciembre de 2018. Tras varios empleos temporales subvencionados, este habitante del cantón de Vaud (Suiza francófona) es contratado por una empresa fiduciaria a finales de 2019, pero pierde su empleo al mes de haber empezado.

Las razones son puramente económicas. “La empresa trabajaba preponderantemente con dueños de restaurantes”, dice a swissinfo.ch el entrevistado de 50 años. “Al llegar la crisis, me dijeron que ya no era posible cubrir mi salario”.

Muchos gobiernos, incluido el de Suiza, decretaron desde la primavera del 2020 medidas de confinamiento y distanciamiento de mayor o menor grado de rigor para contener la pandemia de COVID-19, obligando a diversos sectores económicos a cerrar durante algún tiempo. Ante un clima de incertidumbre generalizada, muchas empresas decidieron posponer las contrataciones. Otras, en plena dificultad, tuvieron que proceder a despidos.

Desempleo de larga duración, niveles históricos

Múltiples artículos publicados recientemente en la prensa internacional dan cuenta del número desempleados de larga duración a finales del 2020:  casi 500 000 más en AlemaniaEnlace externo; un 37% más en AustriaEnlace externo; + 52% en EspañaEnlace externo… En FranciaEnlace externo, la situación afecta a 3 millones de personas, “un nivel nunca antes alcanzado”.

Y estas cifras se refieren exclusivamente al desempleo de “larga duración” generado en el último año. Los datos disponibles, en su mayoría correspondientes al tercer trimestre de 2020, aún no reflejan el impacto de la segunda ola de la pandemia. Aun así, se observa una tendencia al alza en casi todos los países, excepto en Grecia –donde la tasa de desempleo de más de seis meses era más alta antes de la crisis– y en Corea del Sur –frecuentemente mostrada como una “buena alumna” en la gestión de la pandemia.

Estados Unidos y Canadá muestran el repunte más alto. Para estos dos países se dispone de datos más recientes, según los cuales el desempleo sigue aumentando: en el cuarto trimestre del 2020, el desempleo de más de seis meses afectaba al 2,8% de la población activa en Estados Unidos y al 2,2%, en Canadá.

En Suiza, según la Oficina Federal de EstadísticaEnlace externo (OFS), 89 000 personas se encontraban en desempleo de larga duración en el cuarto trimestre de 2020, unas 22 000 más que un año antes. El período medio de desempleo ha pasado de 215 a 234 días.Contenido

El desempleo parcial contuvo el aumento

Para Rafael Lalive, profesor de economía de la Universidad de Lausana y del centro Enterprise for Society (E4S), estas cifras anticipan que el desempleo de larga duración podría agudizarse en los meses por venir. Pese a ello, “el deterioro del mercado laboral no ha sido tan explosivo como hubiera podido temerse”, matiza el especialista.

El espectro de la exclusión

Para algunas personas, el paro será pasajero y terminará en cuanto las perspectivas económicas mejoren. Pero para otras la ausencia de empleo será duradera. Según el profesor Lalive, el desempleo de larga duración es el último que mejora cuando llega recuperación.

La duración del desempleo que enfrenta una persona puede tener graves consecuencias materiales y psicológicas, y para las finanzas de un país conlleva el riesgo de incrementar el número de beneficiarios de la asistencia social, así como las situaciones de exclusión.

La USS teme que se acrecienten las desigualdades entre las personas poco afectadas por la crisis y las que han permanecido aisladas del mercado laboral por mucho tiempo, acumulando meses de dificultades financieras, especialmente considerando que muchas veces tienen salarios bajos. “Es posible que en el futuro observemos personas que llevan poderosas cicatrices durante mucho tiempo como resultado de este periodo”, advierte Benoît Gaillard.

Fuente.- SWI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s