Desapariciones en Guerrero siguen, tras caso Ayotzinapa: Medio

Realidades.- Un comerciante en Huitzuco, Guerrero, convirtió su billar en un improvisado centro de atención para víctimas de familiares desaparecidos

Años antes de que ocurriera la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, el hermano de Mario Vergara, Tomás, fue secuestrado afuera de su casa en Huitzuco, Guerrero.

Un municipio controlado por Guerreros Unidos, que es la organización criminal relacionada con la desaparición de los estudiantes, según lo publicado en “Milenio”.

Cuando ocurrió la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014, Mario Vergara, un comerciante en Huitzuco, Guerrero, transformó su billar en un  improvisado centro de atención para víctimas de familiares desaparecidos.

“Por los normalistas es que nos salimos a buscar, nos hicimos especialistas en desenterrar cuerpos, nos dimos cuenta de la tragedia y del panteón que es Guerrero; cada fosa que encontramos, cada resto que logramos rescatar, lo hago con la idea de que mi hermano podría estar ahí”, relató Mario para la publicación.

El pasado mes de julio, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación dio a conocer que el número de fosas clandestinas localizadas en Guerrero aumentó en los últimos cuatro años.

Detalló que pasó de 113 hallazgos en 2016 a 331 casos durante 2019, pero no se especificó el número de restos o víctimas localizadas en cada una de ellas, según el texto de “Milenio”.

La cifra coloca a Guerrero en el cuarto lugar en el País de fosas clandestinas encontradas. El registro federal ha contabilizado 2 mil 938 casos de desaparición desde los años sesentas a la fecha.

En marzo pasado, Rubén Oceguera, hijo de Georgina Ortíz, una mujer que vende cocos en Iguala, desapareció cuando iba en búsqueda de una nueva oportunidad de trabajo, en una comunidad cercana a Morelos.

“Con la pandemia el trabajo en el pueblo escaseó y en cualquier municipio de aquí cerca que esté controlado por la delincuencia no se puede trabajar si eres de otro lado”, narró Georgina, quien visita el bar de Mario.

Según lo publicado en “Milenio”, Mario dijo que les quitaron el miedo; las búsquedas que iniciaron por los normalistas les hicieron abrir los ojos y se convirtieron peritos sin tener un documento que los avale, porque “nos mueve el corazón”.

Fuente: El Impecial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s