Patrimonio en riesgo: El Templo Maya que resiste en el subsuelo de Playa del Carmen
En medio del vertiginoso crecimiento urbano de Playa del Carmen, un vestigio del pasado maya lucha por sobrevivir al avance del concreto. Se trata del Templo de la Estalagmita, una estructura de estilo Costa Oriental ubicada dentro de una cueva que, a pesar de estar rodeada de edificios y asfalto, conserva en su centro los restos de una formación geológica que le da nombre.
Una inspección necesaria
Tras reportes de contaminación y abandono en años recientes, un equipo de especialistas de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) de la Península de Yucatán, en coordinación con autoridades ambientales locales, realizó una inspección detallada del sitio a finales de 2022.
El objetivo primordial fue el registro y la evaluación del estado de conservación de este inmueble, el cual forma parte de una red de sitios arqueológicos subterráneos que otorgan una identidad única a la región.
El desafío de la «Arqueología Urbana»
El documento, elaborado por los investigadores M. Fernanda Ramírez Islas, Nancy Acosta Sánchez y Jesús Manuel Gallegos Flores, destaca que el templo enfrenta retos críticos debido a su ubicación geográfica:
Impacto Ambiental: El cenote y la cueva han sufrido episodios de contaminación derivados de la actividad humana circundante.
Presión Inmobiliaria: La cueva se encuentra prácticamente «atrapada» entre manchones de vegetación residual y construcciones modernas, lo que complica su vigilancia y mantenimiento.
Vandalismo y Abandono: Informes previos citados en el estudio señalan que el sitio ha carecido de la infraestructura necesaria para su protección efectiva.
«Es un templo en el corazón de la ciudad; un recordatorio de la cosmovisión maya sobre el inframundo que hoy convive con el ruido urbano», refiere el contexto de la investigación.
Propuestas para el rescate y la «Puesta en Valor»
Más allá de un diagnóstico negativo, los expertos proponen una hoja de ruta para asegurar que este patrimonio no se pierda. Entre las medidas sugeridas se encuentran:
Mejora de Infraestructura: Crear barreras y accesos controlados que protejan la estructura sin aislarla de la vista pública.
Involucramiento Comunitario: Los autores subrayan que la conservación solo será posible si los habitantes de Quintana Roo se apropian del sitio, reconociéndolo como parte esencial de su herencia cultural.
Gestión Interdisciplinaria: Una colaboración continua entre el INAH y las direcciones de medio ambiente para monitorear la calidad del agua y la estabilidad de la cueva.
Un llamado a la posteridad
El estudio académico, publicado en la revista científica MEC-EDUPAZ de la UNAM, concluye que el Templo de la Estalagmita no es solo una reliquia, sino un símbolo de la resiliencia del patrimonio cultural frente a la modernidad. El éxito de su conservación dependerá de la voluntad política y social para integrar la historia antigua en el desarrollo urbano actual.