En el complejo tablero de la política pública de México, existen nombres que trascienden sexenios, ideologías y crisis económicas. Uno de ellos es el de Roberto Gonzalo de la Maza Elvira, quien este lunes consolidó su posición como el «arquitecto de la conservación» al oficializarse en el Diario Oficial de la Federación (DOF) como ganador del Premio Nacional al Mérito Ecológico 2024 en la categoría Individual.
Firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el acuerdo le otorga no solo una presea, sino un estímulo económico de $100,000 pesos provenientes del erario público. Sin embargo, detrás del diploma se esconde una historia de permanencia institucional que suma ya más de 30 años vinculada estrechamente al presupuesto federal y a la toma de decisiones sobre el territorio nacional.
I. El Linaje de la Conservación: Ciencia como Herramienta de Poder
Roberto de la Maza no es un nombre fortuito. Pertenece a una dinastía de naturalistas que ha moldeado la visión ambiental del país desde mediados del siglo XX. Su especialidad en entomología (estudio de insectos) no ha sido solo académica; ha sido una herramienta de poder técnico.
Al utilizar a las mariposas como bioindicadores, De la Maza logró que su diagnóstico fuera indispensable para el Estado. Su capacidad para dictaminar qué áreas debían ser protegidas y cuáles no le otorgó una silla permanente en las mesas de decisión de la SEMARNAT y la CONANP, convirtiéndose en el juez técnico de la biodiversidad mexicana.
II. Tres Décadas del Erario: La Fiscalización de una Trayectoria
Para el ojo crítico del periodismo de investigación, la carrera de De la Maza es un estudio de caso sobre la supervivencia de las élites técnicas a través de tres eras políticas:
- La Era de la Consolidación (1993-2000): A través de asociaciones como Biocenosis A.C., captó fondos de la CONABIO para realizar inventarios en zonas estratégicas como la Sierra Gorda y Morelos, justo cuando se decretaban sus Reservas de la Biosfera.
- El Auge Institucional (2001-2015): Durante los gobiernos de Fox y Calderón, mientras su hermano Javier de la Maza encabezaba la CONANP, Roberto ocupó cargos de mando superior, como la Dirección de Especies Prioritarias. Este periodo es cuestionado por establecer un «monopolio técnico» que priorizó la protección biológica sobre la integración social de las comunidades rurales.
- La Reconversión como Consultor Externo (2015-2026): Tras dejar la función pública directa, transitó hacia la consultoría especializada para organismos internacionales como el PNUD. Desde esta posición «externa», sigue redactando los Estudios Técnicos Justificativos (ETJ) que el Gobierno de México utiliza para decretar nuevas Áreas Naturales Protegidas.
III. El Impacto Real: ¿Inversión o Monopolio Técnico?
El debate sobre si De la Maza ha «vivido del erario» presenta dos vertientes irreconciliables:
- La Visión Crítica: Sus detractores señalan una centralización del presupuesto ambiental. Al ser él quien realiza los estudios y, al mismo tiempo, quien asesora a la autoridad para aprobarlos, se genera un círculo cerrado de gestión donde las comunidades locales quedan relegadas a ser «cuidadoras» de un diseño territorial dictado desde despachos en la Ciudad de México o Mérida.
- La Visión Institucional: Sus defensores argumentan que el valor económico de los servicios ecosistémicos (agua, oxígeno, captura de carbono) en las zonas que él ayudó a proteger supera por mucho cualquier salario o premio percibido. Gracias a su firma, millones de hectáreas están legalmente blindadas contra la minería y la urbanización salvaje.
IV. Conclusión: El Peso de la Evidencia Técnica
A pesar de las críticas por su origen en el «antiguo régimen» y su larga estancia cerca del presupuesto público, Roberto Gonzalo de la Maza Elvira se mantiene inamovible. El Premio al Mérito Ecológico 2024 es la prueba de que, en el México actual, el conocimiento técnico especializado es la moneda de cambio más resistente frente a los vaivenes de la política.
De la Maza no solo ha sobrevivido a los cambios de poder; ha logrado que el Estado Mexicano siga invirtiendo en su visión particular de la naturaleza. Se consolida así como el guardián de una herencia biológica que, para bien o para mal, lleva su firma en cada decreto de protección que rige el suelo mexicano.
Por. A.G. Informacion DOF-

