Imagen de omisión Nacional de Energía 2 de marzo ·

Neoliberalismo de Estado en el Sector Eléctrico Mexicano

Tras años de un discurso centrado en la autosuficiencia energética, el Gobierno Federal, a través de la Comisión Nacional de Energía (CNE) encabezada por Juan Carlos Solís Ávila, ha oficializado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un esquema que los expertos califican como «el mayor subsidio indirecto al capital privado en la historia moderna de México». Bajo el pretexto de evitar apagones masivos, el Estado ha diseñado un andamiaje legal que transfiere los riesgos operativos y financieros a la nación, mientras blinda las utilidades de consorcios privados nacionales y extranjeros.


La Falacia de la Inversión: El Estado como Fletador de «Chatarra Móvil»

El punto de ruptura con el nacionalismo energético se encuentra en el numeral 4.12 de las nuevas disposiciones. En lugar de invertir en la construcción de plantas de generación fija que pertenezcan al patrimonio de la CFE, México ha institucionalizado el modelo de las Unidades de Central Eléctrica Móviles (UCEM).

  • Logística Subvencionada: Según el numeral 4.12.13, el Estado Mexicano a través del CENACE se obliga a pagar los costos de desplazamiento, habilitación y retiro de estas plantas privadas. Es decir, el pueblo paga la mudanza de empresas que vienen a rentarnos luz a precios de emergencia.
  • De Dueños a Inquilinos: Este modelo convierte a México en un «inquilino energético». No se genera infraestructura propia; se paga por el uso temporal de motores (muchos de ellos de combustión interna o gas) que, al terminar el contrato, se retiran del país, dejando solo la factura y la contaminación.

Anatomía del Privilegio: El «Pase VIP» que Perdona Obligaciones

Lo que distingue a este decreto de cualquier proceso de mercado previo es la eliminación sistemática de los filtros de seguridad que protegían el erario público.

El Perdón de la Garantía Financiera (Numeral 4.12.6)

Históricamente, cualquier participante del mercado eléctrico debía demostrar Capital Contable y depositar una Fianza de Cumplimiento (normalmente del 10% al 15% del valor del contrato). Esto aseguraba que, si la empresa fallaba o dañaba la red, el Estado tenía de dónde cobrarse.

  • La Realidad: El decreto elimina este requisito. Las empresas pueden entrar sin dejar un solo peso en garantía. Si una planta móvil causa un incendio o un apagón catastrófico en Playa del Carmen, el Estado no tiene respaldo económico para resarcir el daño. Es una privatización del riesgo total.

La Amnistía Técnica (Numeral 4.13.3)

En aras de la «urgencia», el decreto estipula que los equipos de medición y generación no requieren dictámenes de inspección previa. Esto permite la conexión de plantas que no han sido certificadas por peritos independientes, lo que técnicamente se traduce en una vulnerabilidad para la estabilidad del voltaje en todo el país.


El Engaño del «Precio Monómico»: Ganancias Blindadas con Dinero Público

El análisis económico de la Sección 5.4 revela el corazón neoliberal del decreto. Se establece el Mecanismo de Doble Liquidación, que garantiza al «Vendedor» privado el cobro de un Precio Monómico.

  • Riesgo Cero para el Privado: Si la luz se vende barata en el mercado, el Gobierno usa el Pago F6501 (fondos públicos) para completar la diferencia y asegurar la utilidad del empresario.
  • Subsidio al Combustible: Muchos de estos contratos permiten que el costo del gas o diésel sea transferido directamente al Estado, quitándole al privado la responsabilidad de ser eficiente.

La Opacidad del Regulador: El Factor Juan Carlos Solís Ávila

Un componente crítico de esta investigación es la conducta de la Comisión Nacional de Energía (CNE). En marzo de 2026, la oficina de Solís Ávila suspendió plazos legales alegando «fallas tecnológicas» en sus sistemas. Sin embargo, durante ese mismo periodo, los procesos de «Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios» continuaron su marcha.

Esta «oficialía de partes apagada» permitió la firma de contratos de emergencia de forma discrecional, evitando que otros competidores o la propia ciudadanía pudieran interponer recursos de revisión o amparos contra las adjudicaciones directas. Es la institucionalización de la opacidad bajo la narrativa de la emergencia técnica.


Conclusión: El Retorno al Neoliberalismo de Compadrazgo

México ha entrado en una fase donde la «soberanía» es solo un adjetivo de discurso. Técnicamente, el decreto del DOF demuestra que:

  1. Se castiga la soberanía real: Al retirar los incentivos de Energías Limpias (CEL, 4.10.1), se bloquea al pequeño productor solar nacional.
  2. Se premia la dependencia: Se incentiva la quema de gas importado en plantas rentadas a consorcios extranjeros.
  3. Se vacía la cartera del pueblo: Se perdonan cuotas de registro (4.12.5) y fianzas, mientras se garantiza la utilidad de los «amigos» del sistema.

Veredicto Final: El Gobierno ha legalizado la ineficiencia. Al no invertir en redes propias, hoy le entrega las llaves de la nación a quienes tienen los motores móviles, pagándoles hasta la mudanza y perdonándoles los seguros. Este no es un modelo para el pueblo; es un seguro de vida para la élite política que prefirió rentar el futuro energético antes que construirlo.

Por. A.G. Informacion. DOF- DOF2-

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