Una investigación especializada de reciente publicación (enero 2026) ha encendido las alarmas sobre la seguridad operativa en el Hospital Materno Infantil Morelos (HMIM). El estudio revela que, a pesar de manejar fármacos de alto riesgo, la institución carece de un sistema de seguimiento que prevenga errores de medicación, una de las principales causas de eventos adversos graves y fallecimientos a nivel nacional.
El peligro de los «Medicamentos de Alto Riesgo»
El informe técnico, elaborado por la especialista en Farmacia Clínica, Ethel Elizabeth Díaz Rodríguez, pone especial énfasis en la vulnerabilidad de las pacientes de ginecología y obstetricia. En este hospital, es cotidiano el uso de electrolitos concentrados, citostáticos, insulinas y anticoagulantes; sustancias que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica como de «alto riesgo».
«Un error con estos fármacos no es un error cualquiera; sus consecuencias suelen ser permanentes o fatales», advierte el análisis. Sin embargo, el diagnóstico situacional del hospital en Chetumal demuestra que no existe un profesional farmacéutico que supervise la preparación y administración de estas dosis al pie de la cama del paciente, dejando toda la responsabilidad en un sistema de enfermería y medicina que ya se encuentra saturado.
Un sistema que «opera a ciegas»
El documento describe una realidad preocupante: el hospital opera bajo un modelo de farmacia tradicional que solo se encarga de la logística y el inventario. Esto genera un vacío de información donde los Problemas Relacionados con los Medicamentos (PRM) —como interacciones peligrosas o dosis inadecuadas— pasan desapercibidos hasta que el daño es irreversible.
De acuerdo con la investigación, el HMIM no solo ignora las Normas Oficiales Mexicanas (NOM-019 y NOM-197) sobre seguridad del paciente, sino que también carece de un área física para que el farmacéutico clínico pueda realizar entrevistas y detectar si la medicación está cumpliendo su objetivo o si está intoxicando a la madre o al recién nacido.
La solución existe, pero no se aplica
Lo más destacado de esta denuncia es que la solución ya fue entregada a las autoridades. La investigación propone un Procedimiento Normalizado de Operación (PNO) basado en estándares internacionales observados por la autora en hospitales de alta especialidad en Madrid, España.
Este protocolo permitiría:
- Identificar errores antes de que lleguen al paciente.
- Monitorear la eficacia de los medicamentos de alto riesgo.
- Reducir los reingresos hospitalarios causados por reacciones adversas.
Quintana Roo: ¿Inversión en edificios o en vidas?
Mientras el gobierno estatal anuncia inversiones en infraestructura hospitalaria, este informe de 2026 deja claro que de nada sirven las paredes nuevas si los procesos internos de medicación siguen siendo obsoletos. La falta de implementación de este servicio de seguimiento farmacoterapéutico representa una omisión administrativa que vulnera el derecho constitucional a la salud de las mujeres quintanarroenses.
Dato de impacto: A nivel nacional, se estima que miles de eventos adversos en hospitales podrían prevenirse con la intervención de un farmacéutico clínico. En Chetumal, el proyecto para lograrlo ya está listo; solo falta la voluntad política de la Secretaría de Salud para dejar de «mover cajas» y empezar a salvar vidas.
Por. A.G. Información, Universidad Autonoma del estado de Hidalgo.

