Mientras el Gobierno Federal oficializó esta semana una red de protección fiscal para diversos municipios de la frontera sur, Quintana Roo ha quedado fuera de los beneficios clave, enfrentando una «tormenta económica» que combina el alza internacional del petróleo con ajustes mensuales en las tarifas eléctricas. De acuerdo con un análisis de los recientes acuerdos publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF), se proyecta un incremento de hasta el 5.6% en el costo de la canasta básica para las familias del estado.
El abandono del subsidio fronterizo
El Acuerdo 36/2026, publicado este 13 de marzo, reveló una marcada desigualdad regional. Mientras municipios de Chiapas, Tabasco y Campeche que colindan con Guatemala recibirán estímulos fiscales de hasta $2.54 pesos por litro de gasolina, Quintana Roo fue excluido de este beneficio.
Bajo el Acuerdo 34/2026, los consumidores quintanarroenses deberán pagar la cuota completa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que asciende a $6.70 pesos por litro en gasolina Magna. Esta carencia de «estímulo» deja al estado vulnerable ante la volatilidad del mercado internacional, afectado por los recientes conflictos armados en el Medio Oriente que han encarecido el crudo.
El impacto en la mesa: Diésel y Electricidad
La economía local, que depende casi exclusivamente del transporte terrestre para el suministro de víveres, enfrenta un doble impacto:
- Logística de alimentos: Aunque el Diésel cuenta con un estímulo del 35.21% ($2.59 pesos), el precio base internacional es tan elevado que el costo de los fletes ha subido un 4.5%. Esto se traduce en un aumento inmediato en productos perecederos como frutas, verduras y carnes que llegan desde el centro del país.
- El «tarifazo» silencioso: El documento del DOF del 9 de marzo confirma que la CFE aplicará un factor de ajuste mensual de 1.00311 a las tarifas domésticas y comerciales. En un estado con altas temperaturas como Quintana Roo, el costo de refrigeración y aire acondicionado empuja a los comercios al «consumo excedente», cuyo costo es de $3.956 por kWh, casi cuatro veces más caro que el consumo básico.
Proyecciones para el consumidor
Expertos y analistas señalan que la falta de un «colchón» fiscal en Quintana Roo provocará que el estado absorba el golpe inflacionario de manera más severa que sus vecinos del sureste. Se estima que por cada $3,000 pesos de gasto en supermercado, una familia en Cancún o Playa del Carmen deberá desembolsar al menos $165 pesos adicionales solo para cubrir los incrementos derivados de la logística y la energía.
Con la gasolina Premium rozando los $26.15 y el Diésel superando los $27.80, la presión sobre la canasta básica no cederá en el corto plazo, colocando a Quintana Roo como una de las entidades con la vida más cara del país durante este primer trimestre de 2026.

