El Oficina de Control de Activos Extranjeros, dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, anunció este 25 de febrero de 2026 una modificación importante en su política de sanciones energéticas: permitirá que se soliciten licencias específicas para la reventa de crudo venezolano con destino a Cuba, bajo un marco restringido y con condiciones claras.
Esta política favorable de licencias busca que las transacciones beneficien directamente al pueblo cubano, incluyendo a empresas privadas de la isla y operaciones humanitarias o comerciales, no al gobierno ni a las instituciones militares o de inteligencia cubanas.
Para calificar, las solicitudes deben alinearse con los términos de la General License (GL) relacionada con Venezuela, aunque con flexibilizaciones específicas para incluir transacciones hacia Cuba.
La medida no relaja de forma general las sanciones, sino que crea una ventana restringida dentro del marco sancionatorio existente para permitir cierto comercio bajo supervisión y criterios definidos.
Este cambio llega en el contexto de una grave escasez de combustible en Cuba, exacerbada por el cese de los envíos tradicionales de petróleo y derivados desde Venezuela tras las acciones de Washington después de la captura del expresidente Nicolás Maduro, lo que dejó a la isla con apagones y crisis energética profunda.
En resumen, la Casa Blanca ha decidido permitir bajo licencia la reventa de crudo de origen venezolano al sector privado cubano, siempre y cuando las transacciones no beneficien a la estructura estatal o militar de la isla. Esta política busca atender la crisis de combustible en Cuba sin otorgar un alivio directo al gobierno, manteniendo la presión política y las restricciones estratégicas.
Información: La granja humana

