La reciente publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del Acuerdo 14.1391.2025 no es solo un trámite administrativo; es la confirmación de un sistema de castas habitacionales. Mientras el Gobierno Federal anuncia con bombo y platillo el nuevo Programa de Vivienda para Personas Derechohabientes del FOVISSSTE, la realidad para el obrero fuera de la nómina pública se vuelve cada vez más sombría.
Este acuerdo, que establece los lineamientos para el otorgamiento de créditos en 2026, deja al descubierto una verdad incómoda: en México, el derecho constitucional a la vivienda tiene «niveles», y los mejores asientos están reservados para quienes trabajan para el Estado.
El Estado como Patrón y Juez: El Blindaje de la Burocracia
El documento publicado este 19 de febrero otorga privilegios estructurales que un trabajador del sector privado —el «obrero común»— jamás podrá alcanzar en el mercado abierto o a través del INFONAVIT.
- Tasas de Interés: El subsidio de la élite pública Mientras un trabajador de una fábrica o un comercio debe enfrentar tasas de interés que pueden superar el 10% en el INFONAVIT o el 12% en la banca comercial, el beneficiario del FOVISSSTE goza de tasas «sociales» que oscilan entre el 4% y el 6%. En términos reales, por una casa del mismo valor, el obrero terminará pagando casi el doble que el funcionario público.
- Inscripción Continua vs. El Calvario de los Puntos El nuevo acuerdo elimina barreras de espera. El trabajador del Estado ya no depende de sorteos ni de acumular puntajes variables; si tiene 18 meses en la nómina federal, el dinero es suyo. Por el contrario, el trabajador «normal» vive bajo la tiranía del sistema de puntos: si cambia de empleo, si su patrón se retrasa un día en el pago o si la empresa entra en crisis, su derecho a la vivienda se congela o desaparece.
La Brecha del Riesgo: ¿Quién es el verdadero «Pueblo»?
La desigualdad más profunda reside en la gestión del riesgo. El FOVISSSTE opera bajo la premisa de que el empleo público es eterno y seguro. Al ser el Gobierno el propio patrón, el descuento es directo y automático, lo que permite condiciones crediticias de «primer mundo».
En contraste, la clase obrera —aquella que genera la riqueza real en el sector privado— carga con el costo de la incertidumbre. Para ellos, no hay «acuerdos en el DOF» que bajen las tasas de interés de forma agresiva, pues no gozan de la estabilidad que el erario público le garantiza a sus propios empleados.
Una Crítica Necesaria: ¿Derecho Humano o Prestación de Gremio?
El análisis de estos lineamientos sugiere que el Estado mexicano ha priorizado la creación de un «colchón patrimonial» para sus servidores, dejando al resto de la población a merced de un mercado inmobiliario voraz. La publicación del acuerdo 14.1391.2025 es un recordatorio de que, aunque la Constitución dice que todos somos iguales, el Diario Oficial dice que unos son más iguales que otros.
Mientas el FOVISSSTE se moderniza y agiliza sus procesos para la burocracia, millones de trabajadores independientes y obreros ven cómo el sueño de una casa propia se aleja, atrapados en un sistema que los castiga por no tener una plaza en el gobierno.
POR. A.G. INFORAMCIÓN. DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN.

