El mecanismo de incentivos fiscales diseñado para impulsar el deporte de élite en México ha quedado paralizado. Este 19 de febrero de 2026, el Comité Interinstitucional para la Aplicación del Estímulo Fiscal al Deporte de Alto Rendimiento (EFIDEPORTE) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que el monto distribuido durante el ejercicio fiscal 2025 fue de cero pesos.
El acuerdo, firmado por representantes de la Secretaría de Hacienda (SHCP), el SAT, la CONADE y el Comité Olímpico Mexicano (COM), confirma que ningún proyecto de infraestructura o programa de entrenamiento logró acceder a los beneficios del Artículo 203 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR).
Blindaje fiscal vs. Fomento deportivo
Fuentes cercanas al sector hacendario sugieren que este «saldo en ceros» responde a una política de máxima rigurosidad en la fiscalización. El EFIDEPORTE, que permite a las empresas acreditar hasta el 10% de su ISR mediante el apoyo a atletas, ha sido históricamente vigilado para evitar la simulación de operaciones o el lavado de dinero.
«El mensaje es claro: el filtro es tan estrecho que ningún proyecto superó la auditoría preventiva este año. Aunque esto garantiza transparencia absoluta y cero riesgo de desvíos, deja al deporte de alto rendimiento sin el oxígeno de la iniciativa privada», señaló un analista financiero consultado.
Un mecanismo en el olvido
A pesar de que el Gobierno Federal reserva anualmente una bolsa que puede alcanzar los 500 millones de pesos para este estímulo, la publicación de hoy revela una desconexión crítica entre el sector empresarial y las instituciones deportivas.
Entre las causas que explican este fenómeno destacan:
- Burocracia técnica: Los requisitos para comprobar la «calidad técnica» de los entrenadores y la viabilidad de las obras se han vuelto prácticamente inalcanzables para muchas federaciones.
- Riesgo reputacional: Ante la mirada vigilante del SAT, muchas empresas prefieren pagar sus impuestos de forma directa en lugar de involucrarse en esquemas de deducibilidad deportiva que puedan derivar en auditorías profundas.
- Falta de gestión: La ausencia de una oficina de vinculación efectiva que ayude a los atletas a presentar proyectos sólidos ante los inversionistas.
El impacto en los atletas
Este reporte de «ceros» llega en un momento de incertidumbre para el deporte nacional. Sin la participación de las empresas, la carga financiera recae totalmente en el presupuesto directo de la CONADE, limitando el crecimiento de infraestructura propia que el estímulo fiscal solía financiar en años anteriores.
La reciente modificación a las Reglas de Operación, publicada apenas hace unos días, se interpreta ahora como un intento desesperado del Comité por «rescatar» el estímulo para el ciclo 2026, tras admitir implícitamente que el modelo actual fracasó en atraer capital privado durante el último año.
POR. A.G. INFORMACIÓN. DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN.

