En un movimiento estratégico para eficientar el gasto público y la promoción de las artes, la Secretaría de Cultura oficializó este 17 de febrero de 2026 su nueva estructura orgánica. A través de un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la dependencia redistribuyó la adscripción de sus unidades administrativas y órganos desconcentrados.
Esta reingeniería busca eliminar la duplicidad de funciones y establecer canales de mando directos para proyectos prioritarios, como la preservación del patrimonio histórico y el fomento a la lectura en las zonas más apartadas del país.
El Secretario toma el control directo de áreas clave
Uno de los puntos más relevantes del documento es que el titular de la Secretaría de Cultura mantiene bajo su mando directo a las instituciones de mayor peso operativo y político. Entre ellas destacan:
- INAH e INBAL: El Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura reportarán directamente a la oficina del Secretario/a, garantizando una atención inmediata a la protección de zonas arqueológicas y monumentos artísticos.
- Transparencia y Finanzas: La Unidad de Administración y Finanzas, así como la de Asuntos Jurídicos, quedan vinculadas a la titularidad para asegurar un control estricto del presupuesto.
- Comunicación Social: La estrategia de difusión cultural del Estado también se centraliza en la oficina principal.
Subsecretarías: Especialización por sectores
El acuerdo divide las responsabilidades operativas en dos grandes pilares, permitiendo una gestión más técnica y menos burocrática:
- Desarrollo Cultural: Esta subsecretaría coordinará los festivales, la vinculación con los estados y los programas de capacitación artística, enfocándose en la infraestructura cultural nacional.
- Diversidad y Lectura: Bajo este mando quedan la Dirección General de Bibliotecas y la de Publicaciones, con la misión de fortalecer la Estrategia Nacional de Lectura y la protección de las lenguas indígenas.
El futuro de los medios públicos
Entidades emblemáticas como Canal 22, Radio Educación y el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) también han sido adscritas formalmente dentro de esta nueva cadena de mando. El objetivo es que estos medios actúen como un frente común para la difusión de la identidad nacional, alineando sus contenidos con los objetivos de la Secretaría.
¿Qué significa esto para el ciudadano?
Aunque parezca un cambio meramente administrativo, esta reorganización impacta directamente en la ejecución de los programas sociales. Al tener reglas claras de adscripción, se agilizan los trámites para:
- Becas de creación artística.
- Mantenimiento de bibliotecas públicas.
- Permisos y custodias de zonas arqueológicas en regiones de alta actividad turística, como el estado de Quintana Roo.
El acuerdo entrará en vigor este 18 de febrero, obligando a todas las oficinas culturales del país a ajustar sus procesos internos de inmediato. Con esta medida, el Gobierno Federal apuesta por una Secretaría de Cultura más ágil y con una jerarquía de responsabilidades transparente ante la ciudadanía.
POR. A.G. INFORMACIÓN. DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN.

