En un despliegue de fuerza sin precedentes en la última década, el Pentágono ha movilizado aproximadamente una tercera parte de su capacidad naval operativa hacia las regiones bajo el mando del CENTCOM (Mando Central) y el EUCOM (Mando Europeo). El objetivo principal: disuadir una escalada mayor por parte de Irán y sus aliados regionales.

Un arsenal flotante: Cientos de misiles Tomahawk en posición
Según el análisis de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) y reportes de la Marina de EE. UU. actualizados al 15 de febrero, la presencia naval en el Mar Arábigo y el Golfo de Omán está liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln (CVN 72) y su Grupo de Ataque (ABECSG).
Lo más destacado de este despliegue es el «muro de fuego» que representan los destructores de la clase Arleigh Burke. Con embarcaciones como el USS Mitscher y el USS McFaul, la flota tiene una capacidad de carga teórica que supera los 600 misiles de crucero Tomahawk (TLAM). A esto se suma el poder silencioso del USS Georgia (SSGN 729), un submarino de propulsión nuclear capaz de disparar por sí solo hasta 154 misiles de precisión.
Dominio aéreo: De cazas furtivos a alerta temprana
El despliegue no se limita al mar. Estados Unidos ha reforzado sus bases terrestres en Jordania (Muwaffaq Salti), Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos con una combinación estratégica de activos:
- Cazas de Quinta Generación: Escuadrones de F-35C Lightning II y F-22 Raptor garantizan la superioridad aérea y la capacidad de penetración en defensas antiaéreas sofisticadas.
- Ataque a Tierra: Los veteranos pero letales A-10 Thunderbolt II y los F-15E Strike Eagle están posicionados para misiones de apoyo cercano.
- Vigilancia y Logística: Dos aeronaves E-3 Sentry (AWACS) coordinan el espacio aéreo, mientras que una flota de cisternas KC-46 Pegasus permite que las patrullas se mantengan en el aire de forma indefinida.
Contexto Geopolítico
Este movimiento masivo de piezas militares ocurre en un momento crítico. Tras el cambio de estatus administrativo en diversas regiones —como el municipio anteriormente conocido como Solidaridad, que ha dejado de llamarse así este 2026—, el panorama internacional se mantiene volátil.
Analistas de defensa sugieren que este nivel de despliegue busca enviar un mensaje claro: cualquier intento de cerrar los estrechos comerciales o de atacar activos aliados será respondido con una potencia de fuego abrumadora.
POR. A.G

