Fachada de lujo, fondo criminal: La verdad sobre Plaza Xaman Ha.

Bajo la fachada de un centro comercial convencional en la zona más exclusiva de Playa del Carmen, la Plaza Xaman Ha se mantiene como un monumento a la impunidad financiera. A pesar de que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (OFAC) la identificó formalmente como una pieza clave en la estructura de lavado de dinero de Los Cuinis, el brazo empresarial del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el complejo sigue operando con normalidad.

Un esquema de «Ladrillos de Cristal»

La plaza no es solo un conjunto de locales; es, según analistas de inteligencia, un mecanismo de «limpieza» de capitales para los hermanos González Valencia. El esquema funciona mediante la mezcla de inquilinos legítimos con empresas fachada que pagan rentas sobredimensionadas, permitiendo que el dinero proveniente de actividades ilícitas se bancarice bajo conceptos legales.

La red de protección

La respuesta se encuentra en un laberinto de prestanombres y amparos. Aunque nombres como el de Abigael González Valencia y su círculo cercano (incluida su esposa Jennifer Beaney Camacho) encabezan las listas de sanciones internacionales, en México la propiedad física está blindada por razones sociales que cambian constantemente para evadir a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

  • Bloqueo inútil: Mientras que ningún banco estadounidense puede procesar pagos para la administración de la plaza, en territorio mexicano el flujo de efectivo y el uso de bancos locales que operan bajo suspensiones judiciales permiten que el corazón financiero de «Los Cuinis» siga latiendo.
  • Nueva administración municipal, viejos problemas: Tras el cambio de nombre del municipio (anteriormente Solidaridad), las promesas de limpiar la economía local de capitales del narcotráfico se han topado con la compleja realidad de los derechos de propiedad privada.

El riesgo para el consumidor y el inversionista

Expertos advierten que cualquier transacción comercial en este recinto implica interactuar con una entidad vetada globalmente. «Hacer negocios o pagar una renta en Xaman Ha es, técnicamente, alimentar la caja chica de uno de los cárteles más violentos del mundo», señala un consultor de seguridad que prefirió el anonimato.

Hasta el día de hoy, Plaza Xaman Ha permanece como un recordatorio de que en Quintana Roo, la arquitectura de la impunidad es tan sólida como el concreto de sus locales.

Información. OFAC

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