Elefante blanco en la Colosio: Un año de abandono médico y negligencia institucional

Mientras la administración municipal 2024-2027 se ocupa de llenar folios en la Gaceta Municipal con nombramientos y burocracia, en el corazón de la colonia Luis Donaldo Colosio la salud pública agoniza. Lo que debería ser un centro de atención primaria se ha convertido en un «elefante blanco»: un edificio vacío que simboliza un año de promesas incumplidas y negligencia operativa.

Atender a ciegas y sin agua: El calvario de la clínica

La denuncia ciudadana es devastadora. Antes de su cierre total, el centro operó durante seis meses en condiciones de tercer mundo. Sin suministro de agua potable y sin energía eléctrica, el personal intentaba atender a pacientes en la penumbra y sin las mínimas normas de higiene.

A la falta de servicios básicos se sumó la carencia absoluta de herramientas:

  • Sin equipo elemental: Los médicos no contaban siquiera con baumanómetros para medir la presión arterial ni otoscopios para revisiones de oído básicas.
  • Personal sin acreditación: Se reportó la presencia de personal extranjero laborando en el centro, cuya situación legal y profesional no fue clarificada por las autoridades sanitarias.

El engaño de la «Remodelación Eterna»

Tras meses de operar en la precariedad, el centro fue cerrado con la promesa de una remodelación integral. Sin embargo, ha pasado ya un año desde que las puertas se cerraron y la obra permanece estática. Mientras miles de habitantes de la Colosio han sido despojados de su derecho constitucional a la salud.

Crónica de una muerte anunciada: Medio año de operaciones inhumanas

Antes de su clausura definitiva, el Centro de Salud de la Colosio atravesó una fase de agonía operativa que pone en entredicho los estándares de humanidad de la administración pública. Según denuncias directas de los usuarios, la clínica operó durante seis meses en condiciones deplorables:

  • Sin servicios vitales: La atención se brindaba sin suministro de agua potable ni energía eléctrica, comprometiendo la higiene y la seguridad de cada consulta.

El engaño de la remodelación: 12 meses de puertas cerradas

Hace un año, las autoridades ordenaron el cierre del centro bajo la promesa de una «rehabilitación integral» que devolvería la dignidad a la colonia. Sin embargo, el tiempo ha desenmascarado la simulación. Tras 365 días, la supuesta obra no presenta avances significativos, dejando a la población de la Colosio en un absoluto vacío sanitario.

Mientras el gobierno municipal se enfoca en publicar acuerdos administrativos y nombramientos en gacetas oficiales, el inmueble de salud permanece como un monumento al olvido. Los pacientes son obligados a desplazarse a zonas lejanas o a costear servicios privados que su economía no permite, todo por la parálisis de una obra que parece no tener fin.

Una exigencia de dignidad

La comunidad de la Colosio no exige discursos ni «censos» burocráticos; exige la apertura inmediata de su centro de salud con las condiciones mínimas de operación. La falta de agua, luz y equipo médico básico en el pasado, sumada al abandono total del presente, constituye una falta grave de responsabilidad gubernamental.ones en gacetas; necesita dejar de ser un monumento a la corrupción y el olvido para volver a servir a la gente.

Por. A.G.

Deja un comentario