Columna: Pensamiento Crítico por Erich Werner S.P.
Una joya de la infraestructura nacional, el Tren Maya es un orgullo para la soberanía nacional y es un motor para la movilidad del sureste del país. Tremenda visión y voluntad del entonces presidente López Obrador que invirtió miles de millones de pesos del pueblo de México en un proyecto con visión de largo plazo que sobre todo, es estratégico para mantener el control geo-politico de la península de Yucatán como la mayor reserva de agua disponible de la nación por medio de la infraestructura controlada por las FFAA a través de la Guardia Nacional.
Los trenes son pieza angular de la soberanía y más aún si están conectados con aeropuertos y carreteras. Hoy el país ya no vive de rodillas ante el neoliberalismo, gracias a la fortaleza del pueblo de México que se organizó para retomar el control político-presupuestal y redirigirlo hacia proyectos de infraestructura como fueron las refinerías, el tren maya y los aeropuertos del Estado Mexicano.
Todo esto fue gestado a través del movimiento de la de denominada cuarta transformación que si bien no es la panacea, es resultado del empoderamiento colectivo del pueblo de México y todavía se preguntan en la oposición por qué la presidenta tiene una aprobación superior al 70% cuando cada hogar y cada pueblo se ha visto beneficiado tangiblemente de la inversión social en programas de bienestar y en infraestructura pública.
Por eso EEUU secuestró al Mayo Zambada, para boictear nuestra estabilidad y nuestro desarrollo nacional, ellos están detrás de la violencia producto de los grupos delincuenciales y sus centrales de inteligencia financian y abastecen de armas a sus grupos paramilitares que operan el trasiego de narcóticos.
Hoy más que nunca es imperante fortalecer el tejido social y la organización política a través del pago de horas beca de todos los beneficiarios del programa JCEF y de los padres de los beneficiarios de la becas de primaria y segundaria a través de jornadas de reforestación y de tequio para mejorar los barrios y colonias.
Para fortalecer la organización política es necesario que cada estudiante y beneficiario de programas sociales destine 20 horas bimestrales en devolución al esfuerzo del Estado Mexicano por garantizar un piso mínimo de ingreso a los hogares a través de las pensiones para adultos mayores y a personas con discapacidad.










El poder del trabajo colectivo organizado de las comunidades es lo único que garantizará la continuidad de la evolución social producto del movimiento político gestado desde 1988 con Cuauhtémoc Cárdenas y coronado en 2018 con el triunfo democratico sobre los fraudes electorales a través del voto masivo y defensa electoral bajo el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador.
El pueblo unido, jamás será vencido. Fue un honor estar con Obrador desde 2006 y se confía en la decisión política de haberle entregado el bastón de mando a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, heredera de la “élite Vasconcelista” científica del país que ha hecho un destacado papel al frente del Ejecutivo, sin embargo ya se le dejó claro a la mandataria que NO habrá una reforma política que le deje el camino libre a su delfín, el policía-político Omar García Harfuch porque eso representaría una regresión ideológica inaceptable.
Pero como bien mencionó la presidenta en su discurso en el marco conmemorativo del constituyente de 1917 donde nació nuestra Carta Magna, el poder dimana del pueblo y el pueblo es el único que tiene el derecho de cambiar la forma o sistema de gobierno cuando así sea necesario.
Por primera vez, vivimos un sistema presidencialista hegemónico con controles democráticos establecidos al interior de la 4T que solo son perceptibles para aquellos que entienden de política más allá de la narrativa dirigida por los medios corporativos de comunicación a través sus mediocres analistas, salvo honrosas excepciones que si ejercen el pensamiento crítico.

