Lo que hoy se presenta como un paraíso de exclusividad náutica y arquitectónica bajo el sello de Grupo Xcaret, es en realidad el resultado de una de las alteraciones geológicas más agresivas en la historia reciente de Quintana Roo. Una investigación basada en registros satelitales, datos métricos y evidencia de campo demuestra cómo, en un periodo de apenas cinco años, la empresa fragmentó el litoral, destruyó el suelo costero e invadió la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT).

I. La Metamorfosis del Despojo: 2014 – 2022
La evidencia visual es el testigo mudo de un cambio irreversible. Mientras que en 2014 la zona colindante con Río Secreto era un santuario de selva baja y roca alaja , para el año 2022 la geografía fue reemplazada por una infraestructura de concreto diseñada para confinar el mar.

- 2014 – 2017 (El Litoral Virgen): Hasta principios de 2017, la costa era 100% continua. No existían muelles, puertos ni estructuras de concreto. La biodiversidad y el libre tránsito eran la norma.

- 2018 – 2021 (La Invasión Administrativa): Durante las gestiones municipales de Cristina Torres y Laura Beristain, se permitió el avance físico del complejo La Casa de la Playa. Es en este periodo donde la ley ambiental cedió ante el avance de las máquinas.

- 2022 (La Obra Consumada): Para este año, el complejo fue inaugurado, consolidando la privatización de facto de un bien nacional.
II. El Ecocidio Geológico: «El Hueco» de los 100 Metros
El daño más severo se concentra en la creación del Puerto Mantarraya (Xailing). La empresa no se limitó a ocupar la costa; la destruyó para meter el mar en su propiedad privada:
- Extirpación de la Laja: Para que los yates de lujo tuvieran calado, Xcaret dinamitó y removió 100 metros lineales de costa rocosa natural (piedra alaja).


- El Polígono de 8,500 m²: El área total devastada suma 8,500 metros cuadrados. Casi una hectárea de ecosistema costero fue borrada del mapa para crear una fosa artificial. Sin contar la profundidad de la excavación, la cual no pudo se determinada por restricciones del mismo puerto.
- Corte del Litoral: Esta fosa rompió la continuidad del suelo, impidiendo para siempre el libre tránsito y alterando la hidrodinámica de la zona.
III. Invasión Estructural: Pilares en el Corazón de la Playa
La joya de la corona del hotel, su piscina «volada», representa una violación flagrante a la Ley General de Bienes Nacionales mediante una invasión física directa:
La «Piza» al Mar: Sobre estos pilares descansa una calzada de concreto que vuela sobre el agua, funcionando como un techo privado que secuestra la sombra, la vista y el libre tránsito por la costa.
Anclaje en Suelo Federal: Evidencia en video demuestra que, para sostener la piscina aérea, la empresa enterró pilares de concreto armado directamente en la orilla de la playa.
Perforación del Patrimonio: Estas columnas no están en propiedad privada; están hincadas en la zona intermareal y la arena donde rompe la marea, perforando el suelo público para sostener una estructura de beneficio exclusivo.



Conclusión: La «piza» al mar es el símbolo de una política que cedió el dominio público a intereses privados. Grupo Xcaret ha borrado la línea entre la propiedad privada y el patrimonio de la nación. La «pisa» que hoy da al mar no es una obra de ingeniería, es un monumento a la impunidad de una empresa que se cree dueña del Caribe Mexicano.
Por. A.G.

