Cancún, Quintana Roo.- Rumbo a 2027 Benito Juárez necesita quien sepa sentar a todos en la misma mesa sin perder el rumbo. Por eso el nombre de Jorge Sanén se coloca con fuerza: no solo por trayectoria, sino porque hoy es el único perfil que puede conciliar con los demás aspirantes y convertir la competencia en unidad real.
Sanén no es un improvisado. Ha estado donde se toman decisiones y donde se pagan costos: en el Cabildo y en el terreno, viendo de frente los problemas de una ciudad que crece rápido y exige resultados inmediatos. Y esa experiencia se nota en algo concreto: construir instituciones y reglas, no solo promesas.
Entre los avances que se le reconocen está el impulso a la creación del Instituto Municipal contra las Adicciones, una apuesta directa por atender un problema que golpea familias, colonias y juventudes. Cancún no necesita negar la realidad: necesita prevención, acompañamiento y capacidad operativa para enfrentarla.
También destaca su papel en la consolidación del Reglamento de Participación Ciudadana, que abrió camino para que la gente deje de ser espectadora y tenga herramientas reales para incidir, vigilar y exigir. Cuando una ciudad tiene reglas claras para escuchar a su población, se reduce el abuso, se ordena el gobierno y se fortalece la confianza.
A eso se suma el impulso para la creación de la Dirección de Derechos Humanos, un paso que coloca al municipio en otro nivel institucional: no como un adorno, sino como un área con responsabilidades específicas para atender y proteger a la ciudadanía, especialmente a quienes han sido relegados por años.
Y en el mismo sentido, la atención a personas con discapacidad ha tomado forma con estructuras especializadas y políticas de inclusión, dejando atrás la simulación y empujando un gobierno que atienda con dignidad, acceso y trato adecuado a quienes históricamente han tenido que pelear por lo básico.
Ese es el punto: Jorge Sanén representa gestión, estructura y orden. Pero sobre todo, representa carácter. Cancún no necesita un candidato que divida para ganar una encuesta; necesita uno que sume.
En la carrera por la presidencia municipal, la diferencia no será quién grite más, sino quién pueda unir fuerzas, alinear liderazgos y convertirlos en un proyecto sólido. Y hoy, el perfil que puede hacerlo sin romper el equipo, sin incendiar la casa y sin negociar la ciudad a pedazos, es Jorge Sanén.

