En las inmediaciones del Hospital General de Chetumal, la crisis de una familia pone de manifiesto una carencia que duele: la falta de espacios dignos para quienes esperan noticias de sus seres queridos en situaciones críticas. Una joven, víctima de un accidente en Laguna Guerrero, permanece en coma, mientras su familia enfrenta el frío y la precariedad a la intemperie.



La lucha por la vida desde el asfalto
Lo que debería ser un proceso de acompañamiento médico se ha convertido en una prueba de supervivencia extrema. Las imágenes en el lugar hablan por sí solas: una pequeña tienda de campaña azul y una colchoneta sobre el concreto son el único refugio para una madre que se niega a separarse de su hija.
A la angustia de tener a un familiar entre la vida y la muerte, se suma la carga económica. La familia ha agotado sus recursos para cubrir estudios y fármacos que, por la urgencia del caso, han tenido que ser gestionados de manera externa.
Una carencia que exige atención
Más allá de cualquier postura, los hechos denuncian una realidad desoladora en la capital del estado: no existen albergues ni redes de apoyo suficientes para los familiares de pacientes foráneos. * Condiciones precarias: Los familiares duermen sobre el suelo, expuestos a la inseguridad y a las bajas temperaturas de los últimos días.
- Falta de suministros: La necesidad de solicitar apoyo ciudadano para estudios básicos evidencia las grietas en el sistema de asistencia social.
- Ausencia de respuesta: Hasta el momento, ninguna institución ha brindado una alternativa de resguardo digno para esta familia, que solo cuenta con lo que lleva puesto y la solidaridad de los transeúntes.
Un llamado a la sensibilidad ciudadana
Ante el vacío de las redes institucionales, la familia ha quedado a merced de la caridad pública. Se requiere de manera urgente el apoyo de la comunidad para costear los medicamentos y estudios evolutivos que la joven necesita para seguir luchando por su vida.
Es un momento donde la humanidad debe prevalecer sobre la burocracia. Mientras la paciente lucha dentro del hospital, afuera se libra otra batalla contra la indiferencia y el abandono, recordándonos que la salud pública no termina en la cama de un hospital, sino en el trato digno a quienes esperan fuera de ella.
Por. A.G. Informacion. CHETUMAL

