Mientras el sistema de justicia en México enfrenta retos históricos de impunidad y falta de recursos operativos, la Fiscalía General de la República (FGR) cerró el ejercicio fiscal 2025 con una acumulación de capital sin precedentes en sus cuentas de ahorro.
Según el reporte publicado este jueves en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la institución no solo no gastó el dinero destinado a fondos sensibles, sino que permitió que sus saldos crecieran un 20% impulsados por aportaciones y rendimientos bancarios.
La alcancía de la justicia: números que no circulan
El informe detalla el comportamiento de dos instrumentos financieros clave: el Fondo para el Mejoramiento de la Procuración de Justicia y el Fondo de Auxilio Económico a Familiares de las Víctimas de Homicidio de Mujeres en Cd. Juárez.
En conjunto, estos fondos iniciaron el año 2025 con $5,007 millones de pesos. Al cierre de diciembre, la cifra escaló hasta los $6,040 millones. Lo alarmante para los analistas no es el crecimiento del capital, sino la casi inexistente tasa de gasto (egresos):
- En el fondo de justicia: Se recibieron $543 millones de pesos en nuevas aportaciones, pero solo se reportó un gasto marginal de $836 mil pesos (menos del 0.02% del total) destinado principalmente a trámites administrativos y auditorías.
- En el fondo de ayuda a víctimas: El saldo subió de $2.6 millones a $2.79 millones. Sin embargo, la nota al margen revela que los únicos egresos registrados fueron para pagar los honorarios del banco encargado de la cuenta, lo que implica que ningún familiar de víctima recibió apoyo directo de este fondo durante todo el año.
¿Rendición de cuentas o acumulación de capital?
El análisis financiero del documento muestra que la FGR se ha convertido en un «ahorrador pasivo». Durante el 2025, sus cuentas generaron casi $490 millones de pesos de puros intereses.
Este fenómeno, conocido técnicamente como subejercicio, sugiere que el dinero que debería estar destinado a peritajes, tecnología de investigación o reparaciones del daño a víctimas, se encuentra «estancado» en instrumentos financieros.
«Tener más de 6,000 millones de pesos en un fideicomiso mientras las víctimas esperan justicia es, en términos de política pública, un recurso desperdiciado», señalan expertos en transparencia.
Conclusión del análisis
La publicación en el DOF cumple con la ley de transparencia, pero deja una pregunta incómoda para la Oficialía Mayor de la FGR: ¿Por qué se prioriza el crecimiento del saldo bancario por encima de la inversión en justicia operativa? Con un inicio de 2026 que hereda esta enorme bolsa de recursos, la presión social por ver este dinero convertido en resultados y no solo en intereses bancarios será mayor que nunca.
Por. A.G. Información. Diario Oficial De la Federación.

