En un discurso cargado de retórica soberanista que busca marcar distancia de la tutela estadounidense, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó hoy de forma categórica lo que calificó como una «injerencia externa inaceptable» en la política nacional. Sus declaraciones surgen apenas horas después de que se filtraran los planes de la administración Trump para establecer un anexo operativo permanente de la CIA en la capital venezolana.
El mensaje de Rodríguez: «Soluciones venezolanas»
Durante un acto transmitido por la televisión estatal, Rodríguez cuestionó la influencia de la Casa Blanca en los asuntos internos tras la caída de Nicolás Maduro.
- Rechazo a las directrices: “Ya basta de que Washington dicte a los políticos venezolanos”, afirmó la mandataria, enfatizando que las diferencias y conflictos internos deben resolverse «exclusivamente dentro del marco venezolano».
- El costo de la crisis: Sostuvo que el país ha pagado un «precio muy alto» por el extremismo y subrayó que los procesos políticos deben desarrollarse sin presiones externas, en clara alusión a la supervisión que agentes estadounidenses han comenzado a ejercer sobre las instituciones venezolanas.
La contradicción estratégica: ¿Cooperación o Injerencia?
A pesar de su discurso público de rechazo, la realidad en el terreno muestra una dinámica compleja:
- La CIA como «Sombra» del Poder: Mientras Rodríguez llama a la soberanía, la inteligencia estadounidense —bajo la dirección de John Ratcliffe— ya opera en Caracas coordinando la seguridad estratégica y la custodia de activos energéticos.
- El Pragmatismo de Trump: Por su parte, el presidente Donald Trump declaró hoy desde los jardines de la Casa Blanca que mantiene una «muy buena relación» con el gobierno de Rodríguez. Trump parece ignorar las críticas de la mandataria, enfocándose en los acuerdos petroleros y la liberación de presos políticos que ya están en marcha.
- Presión Económica: Analistas sugieren que las palabras de Rodríguez buscan calmar a las bases del chavismo que aún permanecen en el país, mientras que tras bastidores el gobierno interino sigue cumpliendo con las exigencias de Washington para asegurar el flujo de divisas (estimado en un aumento del 37% para 2026).
El Dilema del «Anexo Operativo»
El establecimiento del anexo de la CIA, reportado por CNN, representa el punto de mayor fricción. Rodríguez insiste en que «no hay agente externo que gobierne a Venezuela», pero la presencia de equipos encubiertos y asesores de seguridad de EE. UU. en los centros de poder de Caracas sugiere que Washington ha diseñado un plan de control que no depende del consentimiento público de la presidenta interina.
Estado de la situación: La tensión entre la retórica de soberanía de Delcy Rodríguez y el avance operativo de la CIA define el escenario político de hoy. Mientras la mandataria intenta consolidar un espacio de negociación interna, Washington sigue ejecutando su hoja de ruta para asegurar que Venezuela no regrese a la órbita de sus adversarios geopolíticos.
Por. A.G. Información. CNN NOTICIAS,

