Un equipo de investigación ha puesto al descubierto una realidad que contradice los discursos oficiales de sostenibilidad: la Reserva de la Biosfera de Calakmul (RBC), celebrada mundialmente como Patrimonio de la Humanidad, es hoy el escenario de una «naturaleza desigual». Mientras la protección ecológica avanza con éxito, los habitantes de la región enfrentan una crisis de agua que el Estado ha sido incapaz de resolver en más de tres décadas.
La Evidencia: Sed en la Periferia de la Conservación
El estudio profesional, que integró encuestas en 200 hogares de ocho comunidades estratégicas, revela datos alarmantes sobre la vulnerabilidad hídrica:
- Escasez Crónica: El 68% de las familias sufre periodos de escasez prolongada, pasando un promedio de 32.5 días consecutivos sin agua cada año.
- Comunidades en el Olvido: En localidades como Nuevo Becal, Valentín Gómez Farías y Nuevo Conhuas, la cifra de hogares que se han quedado sin agua en los últimos cinco años supera el 80%.
- Infraestructura Fantasma: Aunque la mayoría de las comunidades cuenta con redes de tuberías, estas suelen ser inoperantes. En comunidades como Lucha II y Nuevo Becal, no existe acceso alguno a agua por tubería, obligando a la población a depender al 100% de la recolección de lluvia.

El Análisis: ¿Por qué falla el sistema?
La investigación argumenta que esta crisis no es un accidente meteorológico, sino el resultado de fallas estructurales y políticas de larga data:

- Asimetría de Poder y Recursos: Existe un divorcio institucional. El Gobierno Federal y organismos internacionales controlan la agenda ambiental con presupuestos sólidos, mientras que el suministro de agua se delega a municipios con capacidades técnicas limitadas y ciclos de planeación de apenas tres años.
- El Paradox de la Sostenibilidad: El éxito de la Reserva (cuya zona núcleo se expandió del 40% al 99% del territorio) ha priorizado la protección del jaguar y la selva sobre el bienestar básico de los seres humanos que custodian ese territorio.
- Dependencia Ancestral en la Era Moderna: Debido a la falta de mantenimiento y la inoperancia de los acueductos (como el de López Mateos–Xpujil), el 92.5% de los hogares sigue dependiendo de la captación de lluvia, una técnica que se ha mantenido sin cambios sustanciales desde la colonización de la zona en los años 70.

La Conclusión: Hacia una Justicia Hídrica
El reporte final es contundente: no puede existir una verdadera conservación si esta se construye sobre la marginalidad de las personas. La investigación exige una reorientación de la política pública hacia un enfoque biocultural que garantice la justicia hídrica, colocando a las comunidades en el centro del diseño de las políticas de agua y no solo como espectadores del éxito ecológico.
Para el pueblo que no está enterado, Calakmul es hoy el recordatorio de que proteger la vida silvestre no debería significar, bajo ninguna circunstancia, desproteger la vida humana.
Por. A.G. Informacion. Casanova-Madera, G., et al. (2026). «Revealing ‘Unequal Natures’—The Paradox of Water Vulnerability for People on the Periphery of Calakmul Biosphere Reserve, Mexico». Publicado en Land, 15, 124.

