En el marco del cuadragésimo aniversario de su fundación, se conmemora la trayectoria del Centro INAH CEn el marco del cuadragésimo aniversario de su fundación, se conmemora la trayectoria del Centro INAH Campeche, una institución que nació de la voluntad política y el rigor científico para salvaguardar el vasto patrimonio arqueológico e histórico del estado.

Un origen marcado por la bonanza y la visión regional
Hacia 1984, mientras México enfrentaba una severa crisis económica, Campeche vivía una excepción gracias a la bonanza petrolera del campo Cantarell. Bajo la gestión del entonces gobernador Eugenio Echeverría Castellot y el impulso del historiador Enrique Florescano Mayet, director general del INAH, se consolidó una política de regionalización que buscaba descentralizar la toma de decisiones, antes concentradas en Mérida.

Lo que hoy es una institución sólida, comenzó de manera precaria en septiembre de 1984, cuando la delegación operaba en el Baluarte de Nuestra Señora de La Soledad. En aquel polvorín techado, apenas cuatro escritorios y un equipo humano reducido, liderado por el arquitecto José Enrique Ortiz Lanz, sentaron las bases del actual centro.
El despertar de los gigantes mayas
La creación formal del Centro INAH Campeche en 1985 fue detonada por el ambicioso «Programa de Sitios y Monumentos», que permitió avances históricos en la exploración de la zona sur del estado.
- Calakmul: Bajo la supervisión del arqueólogo Román Piña Chan y el doctor William Folan, se reactivaron los trabajos en este sitio, al que en aquel entonces solo se podía acceder tras horas de trayecto por brechas.
- Investigaciones clave: Equipos de investigadores brillantes consolidaron fachadas y estructuras en sitios como Hormiguero, Becán, El Tigre y Chicanná, convirtiendo al estado en un ejemplo nacional de trabajo arqueológico.
Proyectos emblemáticos y solidaridad internacional
La labor del Centro no se limitó a las excavaciones. En 1985, se inauguró el Museo Regional de Campeche en la antigua Casa del Teniente de Rey, rescatando un inmueble que servía de bodega para devolverlo al pueblo como un espacio cultural.

Asimismo, el Centro fue protagonista de un modelo de solidaridad internacional único: en colaboración con el ACNUR, se empleó a refugiados guatemaltecos asentados en el Valle de Edzná para trabajar en la exploración y consolidación del sitio arqueológico local, integrándolos a la vida productiva mediante el rescate del pasado maya.
Conclusión: Un legado de colaboración
A cuarenta años de aquellos inicios, el Centro INAH Campeche se erige como un testimonio de que la suma de voluntades entre los tres niveles de gobierno y la academia puede transformar pequeñas oficinas en centros de saber e identidad. Hoy, las estructuras de Calakmul y los baluartes de la capital permanecen en pie como prueba de esa entrega institucional.
Por. A.G. Inforamción, Los albores del Centro INAH
Campeche.

