Imagen de Héroes campesinos 19 de junio de 2025 ·

El Tesoro Rojo de los Mayas: El Renacimiento del Achiote en el Siglo XXI

Conocido en lengua maya como k’uxub, el achiote (Bixa orellana) no es solo un condimento esencial en la gastronomía del sureste mexicano; es un puente vivo entre el conocimiento ancestral y las industrias globales de la salud y la cosmética. Mientras el mundo busca alternativas naturales y sustentables, este arbusto milenario emerge como un protagonista clave en la economía biocultural de la Península de Yucatán.

Un Legado de Identidad y Poder

Para los antiguos mayas, el color rojo del achiote simbolizaba vitalidad, energía, sangre, fuego y el sol. Este pigmento natural, la bixina, iluminaba altares, decoraba cuerpos en rituales y se utilizaba incluso en contextos bélicos para transmitir mensajes de poder. Su importancia era tal que incluso quedó plasmado en la escritura de los códices prehispánicos, como el Códice Dresde.

De la Cocina Tradicional al Laboratorio

En Quintana Roo y sus estados vecinos, el achiote es el alma de platillos emblemáticos como el mukbil pollo de la celebración de Hanal Pixán. Sin embargo, la ciencia moderna está validando hoy lo que los saberes ancestrales ya conocían: su inmenso potencial medicinal.

  • Propiedades Terapéuticas: Investigaciones actuales confirman su eficacia como antioxidante, antiinflamatorio y cicatrizante.
  • Usos en Salud: En la medicina tradicional, sus hojas y raíces se emplean para aliviar malestares estomacales, problemas renales y afecciones respiratorias.
  • Potencial Diabético: Estudios sugieren que las infusiones de sus semillas pueden ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre.

El Reto: México vs. el Mercado Global

A pesar de su origen milenario en tierras mexicanas, el país enfrenta un rezago productivo frente a gigantes como Perú y Brasil. Mientras estas naciones lideran el mercado continental con más de 12 mil toneladas anuales, la producción en México apenas alcanza las 840 toneladas, concentradas principalmente en Yucatán, Tabasco y Quintana Roo.

La investigadora Renata Rivera Madrid y su equipo en el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) han identificado que este rezago se debe a la falta de variedades mejoradas y de infraestructura para el cultivo a gran escala. Actualmente, la mayor parte del achiote en la región se siembra en huertos familiares con una selección genética limitada.Imagen de the chemical structure of bixin

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Hacia un Futuro Sustentable

El achiote es hoy un colorante altamente valorado en las industrias farmacéutica y cosmética (utilizado en labiales y cremas) debido a que es seguro para el consumo humano y está aprobado por organismos internacionales.

El desafío para Quintana Roo y el sureste mexicano es articular el saber campesino con la innovación biotecnológica. Fortalecer las cadenas de valor y fomentar el consumo local no solo reduciría la dependencia de importaciones, sino que aseguraría que el «oro rojo» de los mayas siga siendo una fuente de identidad, desarrollo y vida para las comunidades que lo han preservado por siglos.

Por. A.G. Información Pech-Hoil, R., Aguilar-Espinosa, M., & Rivera-Madrid, R. (2026). La vida en rojo del k’uxub o achiote. Ecofronteras. https://doi.org/10.31840/eco.86.2026.2238.

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