El Cabildo de Solidaridad aprobó recientemente la aceptación de diversos predios, vialidades y áreas de cesión por parte de importantes grupos inmobiliarios, entre los que destacan Playa Paraíso Maya, S.A. de C.V. (vinculada al exclusivo complejo Corasol/Grand Coral) y la desarrolladora de vivienda masiva Ruba.
Aunque bajo el marco legal estas entregas se presentan como «donaciones gratuitas» al patrimonio municipal, el movimiento ha generado cuestionamientos sobre quién es el verdadero beneficiado en la ecuación del crecimiento urbano de la Riviera Maya.
El «negocio» de la municipalización
La entrega de estas superficies es un requisito indispensable para el proceso de municipalización. Al aceptar las vialidades y áreas de servicio, el Ayuntamiento de Solidaridad asume formalmente la responsabilidad de su operación. Esto implica que el mantenimiento de carpetas asfálticas, el costo del alumbrado público y la recolección de basura dejarán de ser un gasto para las empresas y pasarán a ser financiados por el erario público.
Especialistas en urbanismo señalan que, en casos como el de Playa Paraíso Maya (Grand Coral), la municipalización de los accesos principales garantiza que el gobierno mantenga la infraestructura que conduce a desarrollos de lujo, incrementando de inmediato la plusvalía de los lotes y departamentos que aún están a la venta.
Los protagonistas del acuerdo
- Playa Paraíso Maya, S.A. de C.V.: Empresa ligada a capitales hoteleros españoles (Grupo Iberostar) y desarrollos residenciales de alto poder adquisitivo en la zona norte de la ciudad.
- Ruba Desarrollos: Gigante de la vivienda que, al entregar estas áreas, logra destrabar procesos de escrituración y facilita la colocación de créditos hipotecarios como Infonavit, trasladando la carga de servicios al municipio.
- El Ayuntamiento: Recibe terrenos destinados, en teoría, a parques, escuelas o centros de salud, aunque históricamente estas «áreas de cesión» han sido criticadas por ser predios fragmentados o de difícil aprovechamiento.
El reto para el municipio
El reto para la actual administración será garantizar que estas donaciones no se conviertan en una carga financiera que privilegie a las «islas de bienestar» privadas, mientras las colonias populares del poniente de la ciudad continúan enfrentando rezagos en servicios básicos.
Con esta aprobación, el municipio expande su red de infraestructura, pero también su lista de gastos fijos en un momento donde la presión urbana sobre Playa del Carmen no tiene precedentes.
Por. A.G. Información. GACETA MUNICIPAL PLAYA DEL CARMEN.

