Un estudio científico reciente revela que la emblemática Laguna de Bacalar, conocida por sus siete tonalidades de azul, enfrenta una amenaza silenciosa: la presencia de microplásticos en sus aguas y sedimentos. Aunque las concentraciones actuales se consideran bajas en comparación con otros sistemas acuáticos globales, el informe advierte una relación directa entre la actividad humana y la contaminación por polímeros.
Hallazgos clave: El impacto del turismo y el desarrollo urbano
La investigación, realizada por especialistas de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y la Universidad Autónoma de Campeche, detectó microplásticos en diversas formas, principalmente fibras y fragmentos. Los puntos con mayor acumulación de estas partículas coinciden con las zonas de mayor intensidad turística y asentamientos urbanos, específicamente cerca del pueblo de Bacalar y en áreas con alta afluencia de hoteles y embarcaciones.
- En el agua: Se identificaron fibras, fragmentos, películas y esferas. La mayor abundancia se registró durante el mes de marzo, periodo vinculado a la temporada seca y de alta actividad.
- En los sedimentos: El hallazgo se limitó exclusivamente a fibras, con una presencia notable de partículas transparentes y azules.
Composición química: De envases a fibras textiles
El análisis permitió identificar 18 tipos de polímeros plásticos. Los más frecuentes fueron el celofán, el poliestireno (utilizado en envases) y copolímeros de etileno-propileno.
Según los autores, el origen de estos materiales es secundario; es decir, provienen de la fragmentación de objetos más grandes como bolsas, empaques de alimentos y, significativamente, de fibras sintéticas desprendidas durante el lavado de ropa en complejos hoteleros cercanos a la laguna.
Metodología de investigación
El equipo científico llevó a cabo un monitoreo exhaustivo entre julio de 2022 y marzo de 2023. Se seleccionaron sitios estratégicos basados en el uso de suelo: zonas agrícolas al norte, áreas urbanas en el centro y zonas turísticas al sur. Para la identificación de los plásticos, se utilizó espectroscopia infrarroja (FTIR), una técnica de alta precisión que permite determinar la firma química de cada partícula.
Conclusión y perspectiva
Aunque los niveles de microplásticos en Bacalar son menores que los registrados en lagos de Asia o Europa, el estudio subraya que el crecimiento urbano y turístico acelerado en la última década (estimado en 200,000 visitantes anuales) es el principal motor de esta contaminación. La falta de un tratamiento adecuado de aguas residuales y la gestión de desechos sólidos emergen como desafíos críticos para preservar la salud ecosistémica de este sistema kárstico único en México.
Por. A.G. Información. De Jesús-Navarrete, A., Rendón von-Osten, J., Vargas-Espositos, A. A., Alvarez-Legorreta, T., & Borges-Ramírez, M. M. (2027). Microplastic occurrence in water and sediments at Bacalar Lake, Quintana Roo, México. Limnetica, 46(1). https://doi.org/10.23818/limn.46.03

