La publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) de los lineamientos para el Programa Universidades para el Bienestar Benito Juárez García (UBBJG) para el ejercicio 2026 representa un intento de blindaje jurídico para el Organismo Coordinador (OCUBBJG). Bajo la dirección de la Dra. Raquel Sosa Elízaga, el programa recibe $3,105,377,062.00, pero lo hace cargando con un expediente de opacidad, violaciones laborales y una tasa de deserción que pone en duda la viabilidad del proyecto.
Los nuevos lineamientos: Blindaje ante la fiscalización
Los lineamientos introducidos este año funcionan como un mecanismo de defensa ante las constantes observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF):
- Delegación de Responsabilidad Legal: Al obligar a las Comisiones de Administración (padres de familia) a entregar reportes quincenales, el Organismo traslada la responsabilidad legal del manejo del dinero a los ciudadanos. Si existen desvíos o falta de comprobación, la ley perseguirá a los padres, no a la oficina central en Pátzcuaro.
- La Cláusula de Abandono: Se otorga poder discrecional a la Directora para cerrar sedes ante «situaciones de violencia». Esto permite cancelar planteles sin previo aviso, dejando a comunidades enteras en el desamparo educativo.
El expediente de Raquel Sosa y el colapso de la atención
Tras 8 años en el poder, la Dra. Sosa ha construido una estructura de mando vertical que ignora los canales básicos de atención ciudadana:
- Centralismo y Silencio: No existen oficinas estatales. El correo oficial de la coordinadora y los teléfonos centrales en el CREFAL se han convertido en un «agujero negro». Se ha documentado que maestros y alumnos deben viajar físicamente hasta Michoacán para obtener respuestas, ya que los correos electrónicos simplemente no son respondidos.
- Corrupción en las Sedes: La falta de supervisión real ha permitido casos de corrupción por parte de coordinadores locales en sedes como Álamo (Veracruz) y Tixtla (Guerrero), donde se han reportado manejos opacos en la compra de materiales y la imposición de proveedores a los comités de padres.
La crisis de deserción: Una puerta giratoria de estudiantes
El dato más alarmante, que los lineamientos omiten, es la incapacidad del programa para retener a sus alumnos. La UBBJG atrae a miles por ser la única opción gratuita, pero no logra mantenerlos:
- Deserción del 70%: En los últimos ciclos escolares, la tasa de deserción ha superado el 70%. La falta de laboratorios, bibliotecas insuficientes y la baja calidad educativa provocan que 7 de cada 10 estudiantes abandonen sus estudios antes de terminar, ademas de muchas politicas inregulares que ha privado del derecho a la educación a miles de jovenes y adultos.
- Impacto Inicial: Incluso en los primeros dos ciclos de la carrera, la deserción definitiva alcanza el 40%. Los estudiantes entran con esperanza, pero se topan con sedes que aún operan en espacios prestados (bodegas, casas ejidales) o con maestros que, debido a su propia precariedad, rotan constantemente.
Infraestructura: El rezago de las sedes
De las 214 sedes reportadas:
- Sedes con edificio propio (~60%): Planteles con infraestructura básica que a menudo carece de servicios de red o equipamiento clínico especializado.
- Sedes en espacios prestados (~40%): Comunidades que llevan años esperando el cumplimiento de la promesa de un edificio propio, operando en condiciones que desmotivan al alumnado y contribuyen a la deserción masiva.
Violación laboral: El outsourcing de estado
El modelo de Raquel Sosa sobrevive gracias a la explotación de sus docentes bajo un esquema de subcontratación disfrazada:
- Convenios de Subsidio: Los maestros no tienen contrato laboral conforme al Artículo 123 Constitucional. Se les paga como «prestadores de servicios», negándoles IMSS, ISSSTE, Afore e Infonavit.
- Desigualdad Interna: Mientras los maestros frente a grupo son precarizados, los Coordinadores de Sede (leales a Sosa) suelen contar con contratos protegidos por la ley, asegurando una red de vigilancia administrativa sobre la base docente.
Conclusión: Un sistema que sirve a la estadística, no al estudiante
La publicación del 16/01/2026 confirma que el modelo de la UBBJG no busca la excelencia, sino la permanencia burocrática. Es un sistema que presume inscripciones masivas para justificar presupuestos de 3 mil millones de pesos, pero que ignora que la mayoría de esos estudiantes nunca llegarán a graduarse debido a la precariedad de las sedes y la falta de atención administrativa.
Mientras la Dra. Raquel Sosa mantenga este sistema de «silencio oficial» y contratos ilegales para maestros, las Universidades para el Bienestar seguirán siendo una simulación educativa donde el pueblo pone el terreno y los padres ponen el riesgo legal, pero solo una pequeña élite burocrática mantiene el poder y el presupuesto.
Por. A.G. Información. Diario Oficial De la federación

