Tras la publicación oficial del decreto presidencial, México ha formalizado la creación de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI). Este organismo no es solo una nueva oficina de gobierno; es la herramienta jurídica con la que el Estado retoma la rectoría estratégica de sus vías férreas, poniendo fin a décadas de un modelo enfocado exclusivamente en la carga privada para dar paso a un sistema mixto que prioriza al pasajero y al desarrollo regional.
Análisis Nacional: ¿Nacionalización o Rectoría?
Es fundamental aclarar un punto que ha generado debate: el decreto no busca nacionalizar (expropiar) las empresas privadas, sino ejercer el derecho constitucional del Estado sobre sus propias vías.
El Control: La ATTRAPI absorbe a la antigua Agencia Reguladora (ARTF), pero con facultades mucho más amplias. Ahora, el Estado puede imponer sanciones, regular tarifas donde no haya competencia y, sobre todo, asignar directamente a empresas públicas la operación de trenes de pasajeros en vías que hoy usan los privados.
La «Súper Agencia»: Bajo el mando de Andrés Lajous, la ATTRAPI coordinará a instituciones de peso como la SEDENA, SEMAR y Hacienda. Esto garantiza que el tren no sea visto solo como un negocio, sino como un asunto de seguridad nacional y eficiencia logística que busca reducir los costos de transporte, los cuales representan el 12% del PIB nacional.
El Impacto en el Sureste: La Conexión Total
El decreto pone especial énfasis en el Sur-Sureste, región que se convierte en el laboratorio de la «movilidad integrada». Aquí, la ATTRAPI no solo supervisará trenes, sino que transformará la dinámica de vida de millones:
Del Tren Maya al Tren de Carga: La Agencia supervisará la transición del Tren Maya para convertir sus más de 1,500 km en una red de carga eficiente. El objetivo es conectar directamente la producción de Chiapas, Tabasco y Campeche con Puerto Progreso, Yucatán, abriendo una salida masiva de productos hacia el Atlántico y los mercados internacionales.
El Corredor Interoceánico y la Línea K: La ATTRAPI coordinará la conexión entre el Tren Maya y el Ferrocarril del Istmo, uniendo los océanos Pacífico y Atlántico. Esto beneficiará a estados como Oaxaca y Veracruz, convirtiendo al sureste en el corazón logístico de América del Norte.
Transporte para la Gente: Un punto revolucionario es que la Agencia puede intervenir en el transporte público urbano. Esto significa que ciudades como Mérida, Cancún o Coatzacoalcos podrán recibir apoyo federal para crear sistemas de autobuses o trenes ligeros que conecten los barrios con las estaciones de tren, permitiendo que un trabajador use un solo sistema de transporte moderno y económico para llegar a su destino.
¿Cómo fortalece esto al pueblo?
El análisis político es claro: el beneficio no es solo ver pasar un tren nuevo, sino el impacto en el bolsillo de las familias:
Precios Bajos: Al mover mercancías por tren (que es mucho más barato que el camión), se busca reducir el precio de la canasta básica en el sureste, que históricamente ha sido más cara por las dificultades de transporte.
Justicia Territorial: El decreto ordena llevar trenes a comunidades aisladas, asegurando que el progreso no se quede solo en los centros turísticos, sino que llegue al «México profundo».
Seguridad y Empleo: Con la meta de construir 3,000 kilómetros de vías adicionales en este sexenio (incluyendo rutas como México-Pachuca y México-Nuevo Laredo), se proyecta la creación de miles de empleos directos y un sistema de vigilancia coordinado por las fuerzas armadas para garantizar viajes libres de violencia.
Conclusión: La Vigilancia del Pueblo
La creación de la ATTRAPI es un acto de soberanía. El Estado ya no es un simple espectador; ahora es el conductor. El reto será que la autonomía técnica de la Agencia se mantenga firme frente a presiones políticas y que la inversión de más de 50,000 millones de pesos anuales en infraestructura se refleje en estaciones seguras, boletos accesibles y una naturaleza respetada. La era del ferrocarril ha regresado a México, y esta vez, el boleto es para todos.
Más información: Diario Oficial de la Federación.
AG

