Columna: Pensamiento Crítico
Nicolás Maduro se robó la elección presidencial de 2024 y con ello saboteó un sistema político de gobierno gestado desde la década de los noventa con Hugo Chávez, mismo que siempre había legitimado sus victorias por la vía democrática, prueba de ello es que la “Carter Foundation” de los propios estadounidenses monitoreaba y aceptaba los triunfos del PSUV.
La realidad es que Venezuela estaba en un proceso acelerado de convertirse en un Partido-Estado similar a la “dictadura perfecta” del PRI Mexicano, asimismo, similar al modelo cubano donde solo se permite un pensamiento único.
La clave es que la ideología capitalista se le debe vencer por la vía pacífica y democrática porque de otra manera se abre la puerta del intervencionismo estadounidense en representación de la hegemonía del sistema global dueña de los medios de comunicación corporativos y de las agroindustrias que fungen un papel neocolonial a la vista de todos.
El mundo está entrando en nueva etapa sin estado de derecho internacional derivado de la escasez de recursos y el surgimiento de China como nueva potencia económica. El imperio anglosajón está en decadencia y su única hegemonía restante es el poder militar.
Es por eso que el caos se apodera del mundo mientras los EE.UU. luchan por medio de la guerra por mantener el control de un mundo multipolar donde Rusia y China ya se reparten el planeta junto al decadente imperio que aún controla el sector financiero y bancario por encima de las naciones.
Esta nueva etapa histórica apenas comienza pero lejos de vislumbrarse un modelo legal y de respeto a los derechos humanos, estamos presenciando la barbarie y el uso de la fuerza disfrazado de un discurso falso de paz, justicia y estabilidad.
Columna: Pensamiento Crítico | Maduro se robó la elección presidencial de 2024 y eso le abrió la puerta al intervencionismo yanqui
Nicolás Maduro se robó la elección presidencial de 2024 y con ello saboteó un sistema político de gobierno gestado desde la década de los noventa con Hugo Chávez, mismo que siempre había legitimado sus victorias por la vía democrática, prueba de ello es que la “Carter Foundation” de los propios estadounidenses monitoreaba y aceptaba los triunfos del PSUV.
La realidad es que Venezuela estaba en un proceso acelerado de convertirse en un Partido-Estado similar a la “dictadura perfecta” del PRI Mexicano, asimismo, similar al modelo cubano donde solo se permite un pensamiento único.
La clave es que la ideología capitalista se le debe vencer por la vía pacífica y democrática porque de otra manera se abre la puerta del intervencionismo estadounidense en representación de la hegemonía del sistema global dueña de los medios de comunicación corporativos y de las agroindustrias que fungen un papel neocolonial a la vista de todos.
El mundo está entrando en nueva etapa sin estado de derecho internacional derivado de la escasez de recursos y el surgimiento de China como nueva potencia económica. El imperio anglosajón está en decadencia y su única hegemonía restante es el poder militar.
Es por eso que el caos se apodera del mundo mientras los EE.UU. luchan por medio de la guerra por mantener el control de un mundo multipolar donde Rusia y China ya se reparten el planeta junto al decadente imperio que aún controla el sector financiero y bancario por encima de las naciones.
Esta nueva etapa histórica apenas comienza pero lejos de vislumbrarse un modelo legal y de respeto a los derechos humanos, estamos presenciando la barbarie y el uso de la fuerza disfrazada de un discurso falso de paz, justicia y estabilidad.
Columna: Pensamiento Crítico | Maduro se robó la elección presidencial de 2024 y eso le abrió la puerta al intervencionismo yanqui

