Columna: Pensamiento Crítico Quintana Roo
La cadena hotelera española RIU es una de las empresas turísticas con alta presencia en México y por ende una de los mayores empleadores del sector. En ese sentido vale la pena analizar la operación de esta empresa en el marco de la reforma a la Ley Federal del Trabajo sobre la jornada laboral de 40 horas a la semana.
Todo el sector privado se verá impactado por el cambio legal de la jornada laboral, sin embargo, especialmente el sector turístico afronta un estrés en el reclutamiento laboral.
Esta cadena tiene 22 propiedades en México, está por abrir la número 23 y sus hoteles se encuentran ubicados en la costa del Pacífico y del Caribe Mexicano, sus principales mercados son los de Estados Unidos y los de México según información de El Financiero.
Colaborador de apellido Monje puntualizó para El Financiero que después de la reactivación de la pandemia, algunos hoteles RIU alcanzaron ocupaciones de 95-96% con incrementos importantes en tarifas.
“México representa cerca del 50% de nuestras operaciones en América; pronto abriremos un nuevo hotel en Costa Mujeres y ya anunciamos otro en Mazatlán».
“Esperamos crecer este año, quizás no en doble dígito, pero sí cerca» presume en la entrevista para el medio especializado en información económica.
La cadena española presume su éxito en los índices de ocupación pero no ha informado ningún plan para implementar la transición hacia jornadas laborales de 40 horas aprobada por el Estado Mexicano donde el sector turístico afronta el gran reto de disminuir las jornadas en un contexto de déficit en el mercado laboral, situación derivada de la insuficiencia salarial frente al elevado costo de vida en los polos turísticos y las jornadas laborales que en la praxis superan las 60 horas aunado a largos trayectos entre las zonas urbanas y la ubicación de los hoteles.
Cabe señalar que la cadena española estuvo sometida a un escándalo en redes sociales derivado de una situación difundida en uno de sus hoteles ubicados en la Zona Hotelera de Cancún por someter a un grupo de huéspedes originarios de Guadalajara que posteriormente fueron detenidos por la policía turística municipal de BJ, vestidos en trajes de baño, situación que fue documentada en video por los familiares de los afectados y difundida en medios nacionales.

