Por Sergio Lugo
El domingo se realizó por primera vez, la elección para elegir a la mayoría de los integrantes del Poder Judicial en México.
En mi artículo anterior, enumeré las razones por las cuáles era necesario.
Ahora ya tenemos los resultados oficiales, los ganadores indiscutibles son Hugo Aguilar, y Lenia Batres,
quienes obtuvieron el mayor número de sufragios.
En general la lista de ganadores de la nueva Suprema Corte de Justicia, que en su mayoría será de Izquierda, quedará así:
Por número de votos:
1: Hugo Aguilar 6 195 612 votos.
2: Lenia Batres 5 812 019 votos.
3: Yasmín Esquivel 5 310 993 votos.
4: Loretta Ortiz 5 012 094 votos.
5: Estela Ríos 4 729 803 votos.
6: Giovanni Figueroa 3 655 748 votos.
7: Irving Espinosa 3 587 951 votos.
8: Aristides Guerrero 3 584 825 votos.
9: Sara Herrerías 3 268 411 votos.
Según la ley, el INE ha declarado que Hugo Aguilar va presidir la Corte por haber obtenido el mayor número de votos. Esto es rotativo cada dos años, en 2027 le tocará a Lenia Batres, y así sucesivamente.
Esta elección dejó grandes lecciones:
Los que salieron a votar fue gente de Morena, por eso ganaron los candidatos de Izquierda, salvo excepciones.
Fueron casi 13 millones de votos, que de alguna manera, es el voto duro de Morena y la 4T.
Hugo Aguilar y Lenia Batres, cada uno, obtuvieron más votos que el PRI quién sacó un promedio de 5 millones de votos, el año pasado, en la elección presidencial. Es una humillación para el PRI de Alito Moreno.
No sirvió el boicot a no votar de Ricardo Salinas, mediante sus empleados de la televisión como Paty Chapoy, ni Javier Alatorre. Ni del misógino de Alazraki.
Quizá traten de cooptar a algunos Ministros electos como Jasmín Esquivel (ya se dejó una vez) y Loretta Ortiz, que aunque eran de la simpatía de AMLO, ellas no son congruentes. Y quizá hagan lo mismo con Sara Herrerías.
La Derecha conservadora y eclesiástica con el PAN al frente, al no salir a votar, no tendrán representación.
La Izquierda votó por el maestro Bernardo Batiz para magistrado del Tribunal de Disciplina (lo que era el Consejo de la Judicatura Federal), tiene 88 años. Ya lo había propuesto AMLO, por eso, fue «candidato en funciones», (igual que Lenia Batres), y ahora por voto popular seguirá en el cargo.
Él se formó en el PAN pero luego se unió al movimiento de López Obrador, siempre leal y muy honrado.
En general, la gente de la 4T que votó, lo hizo por candidatos que eran propuestos por el Poder Ejecutivo (PE) es decir, por Claudia Sheinbaum, y por gobiernos locales, de Morena.
Como fue una primera elección de este tipo, con boletas complicadas, lo más fácil era votar por los candidatos que eran propuestos por el gobierno de la 4T.
Obviamente, hubo excepciones. Pues a mí me hubiera gustado que ganara también, Federico Anaya, un hombre de Izquierda. También, varios votaron por Isaac de Paz, pero al ver qué perdió, el señor hizo coraje y ahora está descalificando la elección.
Los dos grandes perdedores de esta elección fueron el candidato Cesar Gutiérrez Priego, y el «YouTuber» Manuel Pedrero.
No sé quién llamó a quién primero, para apoyar su campaña, sin embargo, quedó demostrado que, en México, las campañas que se hacen en YouTube no ganan, no jalan.
De César Gutiérrez escribí en mi artículo anterior, que es hijo de un General ligado al narco, y que él defendía a militares acusados por participar en la «Guerra sucia», contra los luchadores sociales.
Manuel Pedrero es un joven de 22 años, que hace tiempo, él no se definía de Izquierda. Él se juntó con Vicente Serrano y Hans Salazar, apoyaron a Adán Augusto en contra de Sheinbaum, en la interna presidencial (le hicieron guerra sucia a Claudia).
Luego Serrano y Hans lo han señalado de traidor. Otros lo consideran ególatra porque su página de YouTube es de la que más seguidores tiene en México.
Quizá eso le «vendió» a César, y por eso su enorme campaña en las redes sociales (junto a otros YouTubers y periodistas), en ese sentido fue el más visible, pero perdió.
Pedrero armó un show mediático cuando César presentó unos audios, donde demostraban que el nefasto de Zedillo y su esposa estaban coludidos con el narco (algo que ya todo mundo sabíamos), en un par de horas, Pedrero se volvió perito profesional de esos audios, y en abogado, y hasta se presentó en una «Mañanera del pueblo», y frente a la Presidenta Sheinbaum habló y trató de verse como un héroe nacional, tampoco le funcionó.
La campaña mediática de César a veces era graciosa, como cuando la periodista Zeltzin (no tengo nada personal contra ella), lo presentó en Veracruz como que él «ya sabía prepararse un café solito», y esa era la nota. Eso me recordó cuando Marcelo Ebrard en la campaña interna, publicó una foto con una vaca, queriendo aprender a ordeñarla. Eso tampoco funciona.
Pero había también periodistas que apoyaban a César y sí alguien lo criticaba con fundamentos, ellos se molestan.
De los compañeros de Morena que señalaron los nexos de César con el ejército, fue Pedro Miguel, articulista de «La Jornada».
Pedrero y otros, aseguran que hubo acordeones y que por eso perdió César, pero me consta, que miré acordeones, de compañeros de Morena, de buena fé, que también promovian a César.
Al final, creo sirvieron las denuncias de gente como Pedro Miguel, porque la estructura de Morena, en general, votó por gente cercana a AMLO y a Sheinbaum.
En cambio, César nunca formó parte de Morena, ni fue cercano a Claudia ni a Andrés Manuel. Además, publicaron sus textos y fotos donde él vivía como burgués, y tenía cierto respeto a Salinas Pliego, hasta lo invitaba a jugar Golf. Ya luego publicaré mi artículo «El Plan D».
A unos días de la elección, Pedrero presumió su nuevo estudio de transmisión, ¿de dónde habrá obtenido el dinero para eso? El día de la elección, Pedrero publicó unas encuestas que le daban la delantera a Priego ¿cuál sería su metodología?
Al día siguiente, Pedrero en su programa anunciaba un fraude, sin demostrarlo, nuevamente, de manera indirecta descalificaba a Sheinbaum (como lo hizo en la interna a favor de Adán).
Pero casi al mismo tiempo, César Gutiérrez Priego subió un vídeo, donde aceptaba los resultados y nunca habló de fraude. Claramente, ya no estaba coordinado con Pedrero.
Pero el joven YouTuber de Tabasco, en su programa, daba a entender que los candidatos que más fueran conocidos en las redes sociales, eran los que tenían que ganar. Grave error, porque AMLO ganó teniendo en contra a Televisa y a TV Azteca.
Lo más seguro es que Manuel Pedrero (que ya fue señalado como mercenario, también, por el periodista Paez Varela), hizo berrinche porque se le fue su negocio con César Gutiérrez Priego, quizá ya se imaginaba ser el director del Canal Judicial. O ser un estratega político y mediático, y así se iba vender. Pero ahora cualquier candidato que quiera ganar, jamás va contratar a Pedrero.
Muchos periodistas y «YouTubers», iniciaron con Adán Augusto y perdieron, luego le apostaron a César Gutiérrez y también perdieron, ahora su esperanza es Andrea Chávez (la candidata de Adán Augusto), para gobernadora de Chihuahua.
Manuel Pedrero me recuerda al también joven y periodista Gibrán Ramírez, a quienes muchos de Morena (con buenas intenciones) lo veían como una esperanza, pero yo siempre lo critiqué porque no era de Izquierda, y acerté, porque Gibrán luego atacó a AMLO y a Sheinbaum, hoy está con Movimiento Ciudadano. Algo similar va suceder con Pedrero.
Lo que más me dio alegría, fue ver al autor del Plan C, al camarada López Obrador, que fue a votar en Palenque, todo lúcido, más delgado, alegre, triunfador, y con un par de declaraciones, dejó callado a Ciro Gómez Leyva, quien aseguraba que AMLO estaba escondido en Cuba. Y porque aseguró que Sheinbaum es la mejor Presidenta del mundo. A finales del año, tendremos su nuevo libro sobre la cultura de México.
Finalmente, creo que Hugo Aguilar ganó de manera aplastante (igual que mi querida Lenia Batres), fue precisamente por su cercanía y colaboración con AMLO, se difundió, antes de la elección, una foto juntos.
Más allá de su experiencia como abogado, los que votaron por él fue porque también es de Izquierda (con sus defectos), y porque es indígena, algo que me llena de orgullo. ¿Cuántos indígenas se sentirán identificados con él?
Un ejemplo, mi compañera María Uc, indígena Maya, me invitó para asistir a una charla con Hugo Aguilar, en Playa del Carmen, durante la campaña, no pude asistir, pero le aseguré qué iba a votar por Hugo, simplemente porque era de Izquierda, indígena mixteco de Oaxaca, y seguidor de AMLO. Más allá de su preparación profesional. Así creo que se sintieron millones de mexicanos que lo apoyaron.
Pero también hay una minoría racista de Derecha y de Izquierda, que están haciendo berrinche porque Hugo Aguilar aseguró que no iba a usar toga, sino ropa indígena de gala, eso será fabuloso. Y espero que no se olvide de nuestra tercera raíz en nuestro país, la afromexicana.
Igualmente, gracias al triunfo de Hugo Aguilar, millones de mexicanos se están enterando que el también indígena de Oaxaca, Benito Juárez, fue el primer Presidente de la Suprema Corte de Justicia, y que por ley, cuando Ignacio Comonfort dejó la magistratura, Juárez se convirtió en Presidente de la República. Eso es parte medular de la Segunda Transformación de México.

