Tango con aires de Caribe Mexicano

Por Sergio Lugo

Lourdes Nahuz baila Tango, nació en Argentina, pero vive en Playa del Carmen. Ese género musical me fascina, por su elegancia, en la letra, el canto, su ropa, y su baile. 

Hace unos 22 años yo vivía, en Atizapán, Estado de México. Yo escuchaba las noticias, en mi pequeño radio, era el programa titulado “De 1 a 3”, con el periodista Jacobo Zabludowsky, se llamaba así, porque se transmitía en ese horario. Al final, Jacobo siempre se despedía con alguna canción de Tango, sobre todo, de Carlos Gardel, explicando un poco el contexto de la melodía, es así como conocí esa música de Argentina, -aunque muchos aseguran que Gardel nació en el Uruguay-.

Recientemente, en Playa del Carmen, conocí a Lourdes Nahuz y al enterarme que era promotora del Tango, no tuve más remedio que pedirle una entrevista, pues, por lo regular, los jóvenes argentinos que he conocido aquí, escuchan cosas de tipo reguetón. 

Para mí júbilo, Lourdes ha bailado el Tango, también en Puerto Morelos, y en Cancún, -allá en un Kiosko, que en su país tiene otro nombre-. Ella está asombrada, por la recepción de la gente en el Caribe, y estoy seguro que sí ella va a la Ciudad de México, se encontrará con más aficionados al Tango, como mi amiga Sofía. 

En Playa del Carmen, no sé sí alguna vez lo tuvieron, pero debería existir el “Festival de Tango con aires de Caribe”, pues aquí, y en Tulum, viven una gran comunidad de argentinos. Pudiera ser el 11 de diciembre, pues allá en Argentina, se celebra “El Día del Tango”, porque en esa fecha nacieron Carlos Gardel, y el violinista y director de Orquesta, Julio de Caro. Lourdes nos podría ayudar a organizarlo. 

Ella nació en Tucumán, en el norte argentino. Tenía deseos desde hace tiempo, de venir a México, su sueño era vivir en el Caribe. 

Lo que más le fascina de Playa del Carmen, es justamente, “la cercanía al mar, el color de sus aguas, el aire puro”. Sólo estará aquí una temporada.

Lourdes describe al Tango, como “una expresión cultural y género musical, que combina la música, la danza, y la poesía”. Explica que, es originario de los barrios bajos de Buenos Aires, ubicados en torno al Rio de la Plata. El cual se inspiró en la Habanera, el Condombé, y la Milonga.

Señala que en sus comienzos se tocaba con cuerdas más bajas de la guitarra, violín y flauta, y a principios del siglo XX se une el bandoneón, el cual, se convirtió en el instrumento central.  La época dorada del Tango, fue en los años 40, del siglo pasado, cuando alcanzó su máxima expresión artística.

Indica que, este genero “puede ser tan complejo como lo deseemos, y creo que eso es lo apasionante de estudiarlo. Es muy compuesto, desde la riqueza en su poesía, hasta sus arreglos musicales, y cómo se ve reflejado en la danza”. 

Le pregunté qué sentía por el Tango, a lo que Lourdes me respondió: “Es difícil expresarlo sin caer en lugares muy románticos y emocionales, pero entiendo que, a su vez, es el carácter más valioso del arte. El sentir que te transforma la vida y la mirada del mundo”. 

“El Tango para mí, es una compañía incondicional, una mano tendida, un gran amor con el que puedo habitar la emoción, un espacio que te recibe y despide a los brazos. El amigo que te levanta de la cama, de la silla, y te pone a bailar”. 

“Fue mi abrazo en un proceso de desarraigo, y ahora, a donde sea que vaya, lo llevo conmigo, y puedo encontrar refugio en él, y su gente”.

“Es también volver a casa, a lo más íntimo de mi infancia, siguiendo a mi abuelo y a su radio, que sonaba Tango todo el día, y así fue hasta su último día”.

“Creo que es un género muy sensato y humano, que refleja la vida misma desde sus crudezas y hostilidades, hasta su carácter divino y romántico”.

“Todo en sus composiciones me propone una manera introspectiva de escuchar la música, la palabra, y la gente”. 

A Lourdes también le gusta bailarlo, porque la pone en contacto con el presente. Expresa: “para poder bailarlo tengo que estar ahí y solo ahí, escuchando una propuesta de otra persona o proponiendo”.

“El hecho de que sea de a dos, me hace contemplar la realidad con la consideración y cuidado necesario para intentar crear un momento amable, implica salirse un poco de uno, para crear con otro, y eso inevitablemente te conecta con la realidad”.

“Es un género desafiante, requiere entonces valentía y sensatez. Al danzar abrazados, es como quedar desnudos frente a un espejo”. 

“Mi maestra Paola Tacchetti, a quien admiro mucho, como docente, bailarina, y persona, alguna vez me dijo que, bailar Tango es como un estado meditativo, y fue encontrarle palabras a lo que me ocurre cuando bailo”.

“El contacto con la respiración, con sentidos vinculados a la intuición, al tacto, hay una sensación de levitación en su danza, y la música es la guía, como un mantra”. 

A Lourdes no solo le conmueve el Tango al bailarlo, sino también al contemplarlo: “Encuentro mucha salud en el sentido de integración, que sea un movimiento que genera un intercambio intergeneracional”.

“Que una persona de 80 años, pueda bailar con alguien de 18, sobre todo, porque entiendo la dificultad y la importancia de integrar a la vejez a espacios de interacción y movimiento, en el sentido más básico de la salud y el cuidado del ser humano, la danza es sumamente terapéutica y salubre”.

“El Tango milonguero tiene un sentido de comunidad muy presente, y la manera en la que sensorialmente, eso se ve reflejado en la pista de baile, me convoca filosófica y anímicamente”. 

Le pedí a Lourdes Nahuz, que nos cuente un poco, de Carlos Gardel para el público mexicano, y lo que significan para ella sus canciones.

“Carlos Gardel fue un cantante, compositor y actor pionero del Tango argentino. Se popularizó en la década de 1920, y se transformó en una figura representante del género a nivel mundial, al día de hoy, continúa siéndolo”.

“Para mí, Gardel significa un punto de conexión con la gente, sin límite geográfico y etario, todas las personas alguna vez, escucharon su nombre o alguna canción con su voz”. 

“En lo personal, simboliza el encuentro con mis tíos y mi padre, después de vivir una temporada en Buenos Aires. Recuerdo la expresión de sus ojos y su frente, cuando escuchaban a Gardel, cantaban canciones sin saber que se las sabían, y viajaban con ellas, a algún lugar de sus recuerdos, de sus infancias, cuando el Tango en Argentina era la música popular del momento. Mencionaban a sus abuelos, a sus tíos, y a sus viajes”.

“Gardel fue una inspiración y un hilo conector para esos momentos. Volver a casa siempre va a estar acompañado por su canción “Volver”. 

Lourdez Nahuz festeja el “Día del Tango”, “milongueando”, es decir, una Milonga es el evento social del Tango, el lugar de encuentro de quienes les gusta ese género. 

En Playa del Carmen, la comunidad argentina respecto al Tango, ella comenta que, es un grupo agradable y reducido, los que lo conforman son jóvenes artistas, algunos con más y otra menos orientación al Tango, pero se unen para compartirlo. 

En Playa, hacen “Milongas” los días jueves cada 15 días en “Civil Sin”, y “Café Zapatista”, ubicado en calle 40 norte, esquina 32. 

Lourdes Nahuz imparte clases de Tango, en Playa del Carmen, porque le gusta la pedagogía y la salud, estudió dos años de Ciencias de la Educación en Argentina, y durante la pandemia, hizo un curso de psicomotricidad. A ella le pueden pedir información en su Instagram @lourdesnahuz y en su WhatsApp +543813536599.

Explica: “Me resulta salubre el ejercicio de aprender cosas nuevas, y parte de ese aprendizaje es saber compartir lo que voy adquiriendo en el camino, no me interesa ser una acumulación solitaria de saberes, sí tengo algo que compartir lo voy hacer. Principalmente cuando se trata de algo que siento que puede ser transformador para la vida de las personas”. 

Para Lourdes Nahuz el Tango es parte de su vida: “El Tango ocupa un lugar en mi día a día. Siempre busco hacerme un espacio, y le doy valor al tiempo que le dedico, ya sea para escucharlo, bailarlo, conocer gente involucrada, o que quiera involucrarse, generar espacios, ensayar, ir a eventos, etc. Un poco mi vida toma forma en relación a él”. 

Finalmente, le pregunté su opinión acerca de la música mexicana, me respondió que le encanta, lo mismo que nuestra cultura. “Siento que estoy en tierra de grandes artistas. Encuentro mucha relación en su manera de vivir la música con respecto a Argentina. La presencia que tiene en su día a día, las rancheras siempre sonando, los boleros -que hacen llorar-, hermanos de nuestro Tango, las Salsas, su folklore, y sus mariachis. Es un país tan grande, que siento que tengo mucho por ver y apreciar en todos los aspectos”. 

Lourdes Nahuz, en sus respuestas que me dio, plasmó poesía, ritmo, y elegancia en sus palabras, sí se juntaran parecería una canción filosófica. Ella está agradecida con el Tango y con México, y espera que la comunidad musical “continúe firme y creciendo amorosamente”. 

Y bueno, ya no tenemos el programa de radio “De 1 a 3” donde Jacobo se despedía con un Tango de Gardel, pero yo sí lo puedo hacer, aquí escribo parte de una canción que se hizo famosa en México primero por Carlos, y después por Luis Miguel:

 

“…Acaricia mi ensueño 

El suave murmullo 

De tú suspirar.

Como ríe la vida

Sí tus ojos negros 

Me quieren mirar.

Y sí es mío el amparo 

De tú risa leve

Que es como un cantar…

El día que me quieras 

La rosa que engalana 

Se vestirá de fiesta

Con su mejor color…” 

(El día que me quieras).

 

 

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