Morena y el Pueblo: Es Hora de Recoger lo que es Nuestro

México está viviendo una de las etapas más cruciales de su historia. Con Claudia Sheinbaum como actual presidenta, el país continúa bajo la guía del proyecto de transformación que Andrés Manuel López Obrador inició. El llamado al cambio sigue siendo fuerte, y las puertas para una verdadera regeneración nacional siguen abiertas. Sin embargo, la oportunidad de avanzar no puede desperdiciarse; el pueblo debe ser quien tome las riendas de su futuro y se involucre activamente en la construcción de ese cambio, no solo esperando desde las sombras que las decisiones sean tomadas desde arriba.

El reto no está en el presidente ni en su proyecto, el reto está en los actores locales, en los gobiernos estatales y en los políticos que continúan siendo parte del antiguo régimen, aquellos que se han colado en las filas de Morena para seguir operando bajo las mismas reglas que tanto daño le hicieron a México durante años. A pesar de los avances a nivel federal, en muchos estados del país aún predominan las viejas estructuras de poder, las mismas familias políticas que se han aprovechado del erario público, y que ahora se esconden bajo la bandera de la “transformación” para seguir protegiendo sus intereses privados.

Es hora de que el pueblo mexicano se empodere y entienda que la verdadera transformación no solo depende de las decisiones que tome el Ejecutivo federal. Cada estado es un poder autónomo y, por lo tanto, las decisiones más cercanas a las personas dependen de quienes gobiernan en los estados. La gente de los estados no debe seguir esperando que la transformación llegue desde el centro del país, porque muchos de los problemas de corrupción y mal gobierno siguen siendo operados localmente por los mismos personajes del pasado.

Es hora de que los dirigentes de Morena que se encargan de la selección de candidatos en cada estado, tengan claro que el futuro de México no está en las manos de los mismos políticos de siempre, aquellos que han sido parte de los viejos sistemas corruptos. Morena debe abrir sus puertas a nuevas mentes, a líderes que no pertenezcan al antiguo régimen, a ciudadanos que nunca hayan vivido del erario público y que estén comprometidos con una política limpia, transparente y orientada al bienestar del pueblo. Ya es momento de que los políticos del PRI, PAN y otros partidos del viejo régimen no tengan cabida en las filas de Morena. Estos políticos siguen operando con la impunidad de siempre, sin rendir cuentas y sin ofrecer soluciones reales a los problemas del pueblo.

No podemos permitir que políticos del pasado sigan escondiéndose bajo la bandera de Morena. Ellos son los mismos que permitieron que el país se desangrara en corrupción, los mismos que llenaron los bolsillos con el dinero del pueblo mientras las grandes mayorías vivían en la miseria. Ahora, estos mismos personajes intentan seguir operando en los estados bajo la promesa de una falsa transformación. Es hora de que Morena, el partido que nació con la promesa de la regeneración, se depure y se llene de personas comprometidas con los ideales de justicia y equidad.

Lo que necesitamos no son más políticos de carrera que solo buscan el poder para continuar con sus negociados. Necesitamos gente nueva, gente que nunca haya ocupado un cargo público, gente que tenga una verdadera vocación de servicio y que ponga al pueblo por encima de los intereses personales. La regeneración debe ser real, no solo un discurso, y solo será posible si el pueblo se involucra en el proceso de decisión, eligiendo y apoyando a aquellos que realmente representan un cambio.

Claudia Sheinbaum tiene la oportunidad histórica de seguir los pasos del presidente López Obrador y llevar la transformación hasta el último rincón de México. Pero para que eso suceda, es necesario que los espacios de poder a nivel local se llenen de nuevas ideas, de ciudadanos comprometidos con el bienestar de la gente, no con la protección de intereses personales o de grupos empresariales.

El pueblo debe tomar acción y exigir un verdadero cambio en las candidaturas, exigiendo que no se repita el error de dejar que los políticos del pasado sigan ocupando los mismos espacios de poder. Morena debe ser un partido que renueve sus filas constantemente, que abra las puertas a la verdadera transformación, que busque nuevos liderazgos, que no permita que los vividores de siempre sigan operando en sus estructuras.

El cambio real está en nuestras manos. Si el pueblo no se involucra activamente, si seguimos permitiendo que los mismos personajes corruptos sigan en el poder, la transformación será solo un sueño. Cada mexicano tiene la capacidad de incidir, de exigir y de ser parte de este proceso. Ya no es tiempo de esperar, es hora de tomar las riendas de nuestra propia historia.


Por: José A. García.

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